Esta versión del ajo es poco conocida; sin embargo, potencializa muchos de sus beneficios conocidos
El ajo japonés es una variedad de ajo conocida científicamente como Allium ampeloprasum var. ampeloprasum, diferente al ajo común (Allium sativum).
Posee dientes más grandes, un sabor más suave y menos picante y es ampliamente utilizado en la gastronomía japonesa para preparar platos como el ramen, carnes y salteados, de ahí que reciba el nombre de ajo japonés.
Pero, además de sus usos culinarios, este ajo también se utiliza por sus posibles propiedades medicinales debido a que estas son muy abundantes (incluso superiores a las del ajo tradicional).
Otro de sus beneficios es que suele más fácil de consumir para obtener sus ventajas, debido a su sabor más tolerable. Es por ello que es una excelente opción para mejorar tu salud, tal como te contamos a continuación.

Cuáles son las propiedades curativas del ajo japonés
Como mencionamos, esta versión poco conocida del ajo, aporta una gran cantidad de beneficios a la salud, entre los cuales destacan los siguientes:
- Acción antibacteriana: El ajo japonés contiene compuestos sulfurados con capacidad para combatir diversas bacterias, ayudando a prevenir infecciones.
- Efecto antifúngico: Puede dificultar el desarrollo de hongos, favoreciendo la salud de la piel y mucosas.
- Reducción del colesterol: Diversos estudios sugieren que el consumo regular de ajo japonés contribuye a disminuir los niveles de colesterol total y triglicéridos en sangre.
- Regulación de la presión arterial: Se le atribuye la capacidad de ayudar a mantener la presión arterial en niveles adecuados, favoreciendo la salud cardiovascular.
- Propiedades antioxidantes: El ajo japonés contiene antioxidantes que ayudan a proteger las células del daño causado por los radicales libres, relacionados con el envejecimiento y diversas enfermedades crónicas.
- Apoyo al sistema inmunológico: Puede fortalecer las defensas del organismo, lo que facilita la respuesta frente a infecciones y enfermedades.
- Acción antiinflamatoria: Algunos de sus compuestos ejercen un efecto antiinflamatorio, que resulta beneficioso en casos de inflamación crónica o dolencias articulares.
- Mejora la circulación sanguínea: El ajo japonés puede favorecer la fluidez de la sangre y reducir el riesgo de formación de coágulos.
- Protección gástrica: Se exploran beneficios relacionados con la salud digestiva, ayudando a mantener la integridad de la mucosa gástrica.
- Potenciales efectos anticancerígenos: Algunas investigaciones analizan su capacidad para inhibir el crecimiento de determinadas células tumorales, aunque se requieren más evidencias en humanos.
Cómo consumir ajo japonés para obtener sus beneficios
Si deseas obtener los muchos beneficios que brinda el consumo de ajo japonés aquí te damos algunos consejos sobre como puedes incluirlo en tu alimentación, de manera saludable, para disfrutar de sus propiedades:
- Consumirlo crudo o ligeramente machacado, ya que al prensarlo o picarlo se liberan los compuestos activos como la alicina.
- Incorporarlo fresco en salsas, ensaladas, aderezos o como condimento en platos ya preparados.
- Añadirlo al final de la cocción para evitar la pérdida de sus propiedades con el calor excesivo.
- Ingerir de uno a dos dientes medianos al día, dependiendo de la tolerancia individual y recomendaciones médicas. El consumo regular y moderado es la forma más adecuada de aprovechar sus posibles beneficios para la salud.
Es importante mencionar que la magnitud de los beneficios puede variar según la cantidad consumida, la forma de preparación y el contexto de salud individual.
Por su parte, recuerda evitar su consumo en exceso para prevenir molestias gástricas, alteraciones gastrointestinales o mal aliento intenso.
Consulta a un especialista si se toman medicamentos anticoagulantes o hay condiciones médicas preexistentes, dado que el ajo puede interactuar con ciertos tratamientos y recuerda que el ajo japonés no debe sustituir tratamientos médicos convencionales, sino emplearse como complemento dentro de un estilo de vida saludable.


