Familiares de Julieta Robles Bonilla, de 53 años, acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para interponer una queja por negligencia médica en el Hospital General Regional Número 6 del IMSS, ubicado en la zona Pronaf.
Uno de los hijos, quien solicitó el anonimato, narró que Robles Bonilla fue internada el pasado 2 de agosto con un catéter urinario que, según asegura, le ha causado complicaciones graves. Afirma que, pese a ello, no recibió solución al problema y que desde el lunes fue dada de alta sin resolver la situación, presuntamente bajo el argumento de falta de insumos.
El familiar denunció que intentaron trasladarla al Hospital Regional Número 2, pero que ahí también les negaron el ingreso. Además, señaló que desde hace más de una semana no ha sido valorada por médicos ni se le han suministrado medicamentos, e incluso que personal del hospital le advirtió que, si dejaba la cama, recogerían sus pertenencias y las colocarían fuera del área.
Relató que el martes, debido a los fuertes dolores que padecía, Julieta tuvo que bajar por su cuenta, vistiendo bata y con el suero y la sonda colocados, para hablar con el subdirector del hospital, quien presuntamente le respondió que no podía intervenir, asegurando que las órdenes venían del doctor Treviso, responsable de su caso.
Según el denunciante, el personal continúa negándole atención médica y acceso a tratamiento para el dolor.

