A pocas horas de que el cierre del Gobierno Federal llegue a su día número 38, la Administración Federal de Aviación (FAA) enfrenta un escenario crítico: parte de su personal continúa en descanso temporal, mientras otros empleados siguen trabajando sin recibir paga.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, reconoció que la situación ha generado una carga adicional de estrés entre los trabajadores.
“Nuestros empleados no han recibido paga, lo que les ha generado más estrés de lo normal. Esto ya se ha visto reflejado en retrasos y cancelaciones”, señaló Duffy.
La FAA confirmó que el tráfico aéreo se reducirá un 10% a nivel nacional a partir del viernes, afectando a 40 de los aeropuertos más transitados del país, entre ellos Dallas/Fort Worth, Los Ángeles, Phoenix Sky Harbor, La Guardia (Nueva York) y Boston Logan.
Aunque el Aeropuerto Internacional de El Paso no figura en la lista, muchas de sus conexiones se realizan a esos destinos, lo que ha generado preocupación entre los viajeros. Se estima que unos 4 mil vuelos diarios podrían verse afectados por la medida.
La viajera María Teresa Cruz Estrada expresó su inquietud ante la posibilidad de retrasos:
“Yo tengo un viaje fuera del país y me puede afectar muchísimo, porque tengo un compromiso muy firme. Si hay alguna situación que nos afecte, me perjudicaría incluso económicamente.”
Otra agencia afectada por el cierre es la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Desde el 1 de octubre, miles de pasajeros han enfrentado retrasos o cancelaciones, y se esperan nuevos ajustes a partir del viernes 7 de noviembre.
El pasajero Josh Hunter relató su experiencia:
“Normalmente paso por TSA rápido, pero como tuve que documentar una herramienta de trabajo y hubo restricciones por el cierre, tuve que cambiar mi vuelo para más tarde.”
Por su parte, el Aeropuerto Internacional de El Paso informó mediante un comunicado que sigue a la espera de instrucciones por parte de la FAA:
“El Aeropuerto Internacional de El Paso está en espera de la Administración Federal de Aviación para definir cómo operaremos en el Oeste de Texas en caso de que continúe el cierre de Gobierno.”

