Han pasado 17 años desde la desaparición de Esmeralda Castillo y sus padres no han cesado ni un momento en su búsqueda, ni siquiera porque en 2012 la Fiscalía les entregó un fragmento de fémur de unos restos hallados en el arroyo del Navajo.
Este 30 de enero celebraron su cumpleaños número 31, pues ella tenía 14 años cuando desapareció.
Le cantaron las mañanitas, repartieron un pastel a los cientos de asistentes al evento que su padre José Luis Castillo organizó en la zona centro de Juárez, donde fue vista por última vez aquel 19 de mayo de 2009.
Cada año para conmemorar a Esmeralda y al mismo tiempo para mantener vigente el reclamo a las autoridades, se organiza un «Esmeraldatón” en el que participan diversos colectivos, así como los padres y madres de otras jovencitas víctimas de la desaparición y/o feminicidio.
“No me he cansado ni me cansaré de buscar a mi hija. No me importa si a ella le falta un pie o una pierna, yo sé que ella está viva la buscaré hasta hallarla o hasta que la muerte me reclame a mí”, dijo José Luis, su padre.

