EL PASO SUFRITÁ SEQUÍA MÁS PROFUNDA

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En años anteriores, el agua comenzaba a fluir en el Río Grande en primavera, liberada del almacenamiento del embalse Elephant Butte en Nuevo México, y se derramaba en campos y zanjas para algodón, nueces, chiles y otros cultivos.

En cambio, una vez más, el lecho del río permanece arenoso y desnudo, y la presa del Elefante está a sólo el 12 por ciento de su capacidad, esperando el deshielo de las montañas en Colorado y el Norte de Nuevo México.

El mapa del Monitor de Sequía de Estados Unidos actualmente muestra que aproximadamente la mitad del Condado de El Paso permanece “anormalmente seco”, pero los expertos dijeron el martes que esperan temperaturas más altas y poca lluvia para desecar el Oeste de los Estados Unidos, el 90 por ciento del cual ya está en sequía.

Los administradores locales de riego de Nuevo México, el extremo Oeste de Texas y México anticipan una temporada corta y pequeña a partir de junio, a pesar de las temperaturas más altas pronosticadas. La Oficina de Reclamación de Estados Unidos publicará un anuncio formal con los números exactos para el riego a finales de este mes, dijo Mary Carlson, portavoz de la agencia.

“Este año hay algo de nieve en las montañas del Norte, por lo que parece que habrá más escurrimiento primaveral que el año pasado, lo que también significa una mayor afluencia a los embalses de la presa del Elefante y la del Caballo”, escribió Carlson en un correo electrónico.

Las acumulaciones de nieve en Nuevo México fueron impulsadas por tormentas de invierno y una nevada de fines de marzo, mientras los registros mostraron acumulaciones de nieve al 100 por ciento del promedio, o más, en Nuevo México. Pero incluso los buenos años no están reponiendo el río tan bien como antes. Eso amenaza al Río Grande, que depende del deshielo para las tres cuartas partes de su agua.

Las temperaturas más altas secan los suelos, y eso puede absorber hasta un 20 por ciento del agua antes de que llegue al lecho del río, lo que significa que fluye menos agua río abajo.

Los científicos no están seguros de si el patrón de ‘La Niña’, gobernado por las temperaturas del Océano Pacífico que empeoran la sequía cíclica por el calentamiento del clima y la disminución de las precipitaciones en el Suroeste, continuará hasta el próximo año.

“Esperemos que no entremos en un tercer patrón consecutivo de ‘La Niña’, lo que obviamente no sería nada bueno para el Suroeste”, dijo Dave Simeral, climatólogo investigador del Instituto de Investigación del Desierto, durante una reciente sesión informativa sobre la sequía.

A nivel local, los agricultores regionales deben esperar el agua justo cuando se abre la temporada de siembra del algodón.

Las proyecciones muestran que los agricultores de El Paso esperan sólo 18 pulgadas de agua por acre, en lugar de las 48 pulgadas completas, dijo Jesús Reyes, gerente del Distrito de Mejoramiento de Agua No. 1 del Condado de El Paso. 

“Para los algodoneros, el agua de riego no llega hasta junio; eso significa que va a haber mucha tierra en ocio, en barbecho”, dijo Reyes.

Los agricultores de Nuevo México enfrentan un panorama más sombrío, dijo Gary Esslinger, gerente del Distrito de Riego de Elephant Butte, estimando sólo tres o cuatro pulgadas de agua por acre, en total.

“Eso es bueno para unos 30 días”, dijo, y agregó que esperaba otra temporada histórica de monzones.

Los impactos de la sequía a corto plazo del año pasado se vieron atenuados por monzones históricos que causaron inundaciones en El Paso, pero una buena lluvia no dura. La temporada de monzones de 2021 dejó caer casi 9 pulgadas de lluvia en El Paso, lo que lo convierte en el segundo año más húmedo de la historia.

Sin embargo, el aumento de las lluvias puede complicar las cosas, ya que el crecimiento que surgió de las fuertes lluvias del año pasado es el combustible para los incendios de este año.

El Condado de El Paso ya ha recibido siete advertencias de bandera roja: advertencia de peligro extremo de incendio este año, dijo Connor Dennhardt, meteorólogo de la Oficina del Servicio Meteorológico Nacional en Santa Teresa, Nuevo México.

“Estamos justo en el calor de la temporada”, dijo. “El final de la primavera se combina con una sequía prolongada, los vientos siguen, lo cual contribuye al peligro de incendio”.

La temporada de incendios continuará hasta las lluvias monzónicas, previstas para fines de junio o principios de julio. Dennhardt advirtió a las personas en El Paso que eviten que se encienda la maleza, diciendo que los incendios domésticos o las fogatas fuera de control son peligrosos para los hogares.

El lunes, más de 50 bomberos combatieron un incendio forestal que amenazaba viviendas en el lado Oeste de El Paso, que aún está bajo investigación, según el Departamento de Bomberos de El Paso.

“Estas cosas pueden salirse de control rápidamente, ya que los combustibles son abundantes y preparados para iniciar incendios forestales”, dijo Dennhardt.


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