LISTOS PARA SITUACIONES DE ALTO PERFIL…

Una unidad de la Patrulla Fronteriza poco conocida, con sede en El Paso, Texas, que cuenta con unos 250 agentes, desempeñó un papel clave en el asesinato la semana pasada durante la masacre de Uvalde. Sus elementos llegaron a la Escuela Primaria Robb el martes con tres escudos balísticos que están diseñados para detener o desviar balas y otros proyectiles.

Aunque no fue inusual que los agentes de la Patrulla Fronteriza (USBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) respondieran a la desesperada solicitud de respaldo del Departamento de Policía de Uvalde el martes. Sin embargo, sobresalió el hecho que los oficiales de ICE sacaran a los niños por las ventanas de la escuela y que los agentes de la Patrulla Fronteriza desempeñaran un papel tan central en respuesta a un tirador en la escuela, disparando las balas que lo mataron.

La Patrulla Fronteriza creó la Unidad Táctica de la Border Patrol (BORTAC) en 1984 en respuesta a los disturbios en los centros de detención de inmigrantes.

Desde entonces, los agentes de la unidad en ocasiones se han encontrado en situaciones de alto perfil. En abril de 2000, fue un agente armado de la BORTAC quien capturó a Elián González, el niño cubano que estaba en el centro de una batalla internacional por la custodia. El agente agarró al niño de los brazos de su tío abuelo después de que los agentes entraran a la fuerza a la casa en Miami donde se hospedaba Elián.

Los miembros de BORTAC operan con mayor frecuencia a lo largo de las fronteras del país, realizando operaciones como irrumpir en escondites donde los contrabandistas esconden drogas y armas. La mayoría de las personas a las que apunta la unidad son violentas, con extensos antecedentes penales. Sus agentes han mejorado el entrenamiento tipo Fuerzas Especiales; por lo general, llevan granadas de aturdimiento y tienen certificaciones de francotirador.

Convertirse en miembro de la unidad implica un proceso de selección de tres semanas que incluye estrés físico y mental constante, y privación de alimentos y sueño.

La Policía de Uvalde solicitó equipo táctico cuando pidieron refuerzos, y los miembros de la Unidad Táctica de la Patrulla Fronteriza, la versión de la agencia de un equipo SWAT, dejaron lo que estaban haciendo y fueron a la escuela, a unos 40 minutos en auto desde donde habían estado trabajando en la frontera Suroeste.

Aunque la misión de la Patrulla Fronteriza es asegurar las fronteras internacionales de la nación, se le permite operar hasta 100 millas de una frontera terrestre o costera.

En última instancia, unos 35 minutos después de que los miembros de la unidad llegaran a la escuela, dijo Steven McCraw, director del Departamento de Seguridad Pública (DPS) de Texas, en una conferencia de prensa el viernes, fue un francotirador de la Unidad Táctica de la Patrulla Fronteriza, o BORTAC, quien mató al pistolero alrededor de las 12:50 p.m.

En la conferencia de prensa, McCraw dijo que la Policía local había estado a cargo de la respuesta y que no enviar agentes de la ley al salón de clases donde estaba el atacante durante más de una hora había sido “una decisión equivocada”.

“Estamos buscando una combinación general de dureza, corazón, inteligencia e integridad”, dijo Mike Marino, un agente supervisor de BORTAC, a principios de este año. “El objetivo es evaluar en alguien lo que normalmente es inconmensurable. Tienes que tener una idea del verdadero ser de la persona”.

Los miembros de la unidad también operan en todo el mundo y han brindado capacitación y apoyado acciones militares en Afganistán e Irak.

La unidad ha sido criticada por algunas de sus acciones, incluida su participación en los esfuerzos del ex presidente Donald Trump para sofocar las protestas contra la Policía en Portland, Oregon, en 2020, después de la muerte de George Floyd. Ese junio, Trump envió a 66 agentes de la unidad especializada, junto con otros policías federales, a Pearland, Texas, para el entierro de Floyd, un afroamericano asesinado por un policía blanco de Minneapolis.

Trump también envió a los miembros de la unidad a las llamadas ‘ciudades santuario’, donde la Policía local no tiene instrucciones de ayudar a los agentes federales de inmigración. Fueron enviados para ayudar a los oficiales de Inmigración y Control de Aduanas con arrestos de inmigrantes que viven ilegalmente en el país. Muchos vieron la operación como una táctica de miedo, parte de los esfuerzos de la administración Trump para acabar con la inmigración ilegal.

Aunque es raro que el equipo de BORTAC desempeñe un papel tan central en la respuesta a la escena del crimen, ha sucedido antes.

En 2015, los miembros del equipo ayudaron en la búsqueda de los asesinos convictos que escaparon, Richard Matt y David Sweat, en el Norte del estado de Nueva York. Un miembro del equipo disparó y mató a Matt, después de que el equipo lo encontrara escondido en el bosque.

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