¿QUIÉN ERA SULLY PONCE, LA EXFISCAL ASESINADA EN JUÁREZ?

En noviembre de 2001, cuando en el “campo algodonero” de esta frontera se encontraron los cadáveres de ocho mujeres, la abogada Sully Ponce Prieto había ya dejado la fiscalía especializada en feminicidios pero, como coordinadora de agentes del Ministerio Público en la Zona Norte, dijo ayer el académico Alfredo Limas, mantenía “particular poder” en la dependencia.

La misma Ponce, que fue fiscal especial desde 1998 y hasta julio de 2001, describió su trabajo en este crimen múltiple al afirmar que participó en el levantamiento de los cadáveres y en el inicio de la indagatoria, “cuando recibí la orden directa del subprocurador, Jesús Ortega, de abandonar el caso, y luego vino gente de Chihuahua a hacerse cargo”.

La impunidad que rodeó el hecho, de los más emblemáticos en Ciudad Juárez y todavía sin castigo, sin embargo, dijo el también exfiscal especial para este tipo de delitos, Manuel Esparza Navarrete, impactó la carrera de varios operadores del sistema de procuración de justicia.

“Los aciertos pesan siempre menos que los errores. Uno no es perfecto, pero en el tiempo que estuvo ella ahí, en el tiempo que trabajamos, tuvimos muchos asuntos, fueron muchos asuntos los que sacamos, en los que se logró la detención de las personas responsables; el asunto del ‘campo algodonero’ vino a empañar la labor de muchas personas”, dijo ayer Esparza.

Ponce Prieto, de 60 años y asesinada la noche del pasado jueves, ocupó desde 1998 la fiscalía especial para la investigación de crímenes de mujeres en medio de un cambio de Gobierno estatal que afirmaba, explicó Limas, que acabaría con el fenómeno delictivo que había marcado ya a Ciudad Juárez.

Al cabo de los años, sin embargo, planteó el académico, continuó el registro de asesinatos, el desaseo en las investigaciones y las faltas al debido proceso.

“Patricio (Martínez, exgobernador) empezó a decir, igual que el procurador, que se había acabado aquella ‘noche gris’, que habían terminado con la violencia, y Sully era parte de ese discurso, pero nuestra experiencia fue que el trato con las familias fue muy amargo, en realidad de malos tratos, de desatención”, dijo Limas, académico de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y uno de los impulsores de la denuncia por la impunidad en el ‘campo algodonero’ ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Yo siempre pensé que era una fiscal incompetente; mi primera experiencia con ella fueron unas palabras que yo no voy a olvidar (…) yo acababa de enterrar a mi hija cuando ella me dijo, a mi esposo y a mí, nos dijo que a nosotros nos había ido bien”, comentó ayer Norma Andrade, madre de Lilia Alejandra García, asesinada en febrero de 2001 sin que haya todavía, como explicó la entrevistada, esclarecimiento pleno sobre los culpables.

Ponce, que en 2021 buscó ser candidata a diputada federal por Morena, fue asesinada la noche del pasado jueves, aproximadamente a las 20:30 horas, cuando circulaba a bordo de un vehículo entre las avenidas Paseo Triunfo de la República y Del Charro.

De acuerdo con archivos periodísticos y datos oficiales, al dejar la entonces Subprocuraduría General de Justicia del Estado, Ponce fungió como representante de Gobernación estatal en los últimos años del sexenio de Martínez; luego fue coordinadora de Finanzas en la Dirección de Asentamientos Humanos en la administración municipal 2013-2016, así como docente en el Colegio de Bachilleres.

Pero fue su trabajo de tres años en la fiscalía especializada en asesinatos de mujeres, sin embargo, lo que la convirtió en blanco de señalamientos tanto de familiares de víctimas como de acusados.

“Me pegaba en la cabeza con el tacón (…) Llegaba, primero me golpeaba con el tacón, ahí en el baño, me pegaba con el tacón en la cabeza. Me decía que me echara la culpa, me decía, ‘échate la culpa, maldito, échate la culpa, que al cabo ya te tenemos aquí’”, dijo en 2005 Jesús Manuel Guardado Márquez, alias “El Tolteca”, detenido en 1999 y luego sentenciado por cuatro asesinatos de mujeres.

“Cometites (sic) una inrrugalidad (sic), llena de corrupción, por tus consignas que tenías por el procurador Chito Solís. Adelante Sully Ponce. Mis respetos para todas las autoridades, pero en lo personal actuates (sic) mal con este servidor, José Luis Rosales Juárez, contra el cual obran imputaciones falsas”, dijo Rosales también en 2005, después de haber sido condenado por feminicidio.

En entrevista, Esparza comentó ayer que, si se analizan las investigaciones por los delitos de hace décadas con la perspectiva del conocimiento actual, se encontrarán diversos errores.

“En aquel entonces era otro tiempo; no teníamos mucho de lo que ahora tenemos para poder llevar una investigación, se hizo lo mejor que se pudo con lo que se tenía en el momento”, dijo Esparza, hoy coordinador de la carrera de Criminología en el Instituto Superior de Ciencias de Ciudad Juárez.

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