El caso del Crematorio Plenitud 386 llegó este lunes a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aseguró que su gobierno acompaña a las familias de las víctimas y que la Secretaría de Gobernación mantiene contacto directo con ellas.
“Está en contacto con ellos la Secretaría de Gobernación y le pediremos a Rosa Icela que informe sobre el apoyo que se les está dando”, dijo Sheinbaum. Recalcó que el caso lo lleva la Fiscalía de Chihuahua, que “no ha solicitado algún apoyo especial más que lo que normalmente se da”, aunque subrayó: “La Secretaría de Gobernación ha estado cerca de las familias y si requieren mayor apoyo ahí vamos a estar”.
La reacción de las familias fue inmediata. Dora Elena Delgado Barraza, vocera del colectivo Justicia para Nuestros Deudos, afirmó: “Hoy en la mañanera nos contactaron para dar celeridad a nuestro pliego petitorio con los anexos de los señalamientos que hemos documentado desde el 19 de julio a la fecha. De manera urgente, existe una luz de esperanza para nosotr@s. Además, hoy vamos a Fiscalía, Gobernación y CNDH. Ha valido la pena el esfuerzo”.
Plantón en Palacio Nacional
Mientras tanto, el colectivo mantiene un plantón frente a Palacio Nacional con mantas en las que denuncian “corrupción e impunidad”. Exigen que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga la investigación y que Cofepris y Semarnat sancionen a las funerarias involucradas en el fraude sobre la supuesta cremación de 386 cuerpos en Ciudad Juárez.
Chihuahua bajo presión federal
Las familias insisten en que el gobierno estatal encubrió las irregularidades y que no hay condiciones para que la investigación avance en Chihuahua. Por ello, anunciaron que este martes buscarán reunirse con el fiscal Alejandro Gertz Manero y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y que el miércoles acudirán a Cofepris, Semarnat y a la representación del Gobierno de Chihuahua en la capital.
Para los colectivos, el caso Plenitud 386 ya no es solo un drama local, sino un símbolo nacional de impunidad y de la falta de regulación en el sector funerario mexicano.

