Con la bendición de las velas y la procesión al interior de los templos, la Diócesis de Ciudad Juárez conmemorará este 2 de febrero el Día de la Candelaria, una celebración que recuerda la presentación del niño Jesús en el templo y que, de acuerdo con la Iglesia, convoca a los fieles a reflejar su fe en la vida diaria, informó José Guadalupe Torres Campos, obispo de la Diócesis de Ciudad Juárez.
En las parroquias se prevé la participación de familias que acudan con velas para el rito inicial, una práctica que se repite cada año como parte del calendario litúrgico. El obispo dijo que los horarios específicos se pueden consultar en cada parroquia.
Torres Campos, explicó que esta festividad litúrgica tiene como eje la luz, representada por las velas que las personas llevan a las iglesias para ser bendecidas al inicio de la celebración.
Señaló que la luz ocupa un lugar central en esta fecha, ya que remite al sentido de la presentación y a la identificación de Cristo como guía para la comunidad.
Indicó que, tras la bendición, las velas se encienden a partir del cirio pascual y se realiza una procesión, como signo de que Cristo es la luz del mundo y guía de la vida cristiana.
Explicó que el recorrido dentro del templo busca expresar de forma comunitaria ese mensaje, y que el cirio pascual funciona como referencia litúrgica en distintas celebraciones del año.
Señaló que el rito no se limita al simbolismo externo, sino que plantea un mensaje dirigido a la vida personal, familiar y social de los creyentes.
Añadió que, desde la perspectiva de la Iglesia, el sentido de la fecha se refleja cuando la práctica religiosa se traduce en decisiones y conductas cotidianas.
Explicó que ser luz para los demás se expresa mediante el buen ejemplo, las buenas obras, la práctica de la misericordia, la paz y la justicia, así como en el apoyo a las personas en situación de pobreza o necesidad. Indicó que esas expresiones se asocian con acciones concretas de respeto, ayuda y acompañamiento en el entorno inmediato.
El obispo sostuvo que los fieles participan de la luz de Cristo y están llamados a reflejarla en su entorno cotidiano, en un contexto social que requiere acciones orientadas al bien común. Refirió que la convivencia en la ciudad demanda conductas que reduzcan la confrontación y fortalezcan el respeto entre personas.
Como parte del mensaje por la Candelaria, exhortó a la comunidad a la conversión personal, a dejar el egoísmo y las conductas que dañan a otros, así como vivir una fe que se manifieste en acciones concretas.
Señaló que el llamado incluye la revisión personal de actitudes en el hogar, en el trabajo y en espacios comunitarios.

