Ciudad de México.- El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia temporal a su cargo luego de que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo acusara de presuntos vínculos con el crimen organizado, junto a otros nueve funcionarios y exservidores.
La acusación, de 34 páginas, señala que la relación con Los Chapitos se remonta a 2021, previo a su llegada al gobierno estatal. Tras conocerse las solicitudes de extradición enviadas por Estados Unidos, Rocha rechazó “categórica y absolutamente” las imputaciones en un comunicado.
El anuncio ha intensificado el debate político en Sinaloa y generado reacciones encontradas entre actores sociales y autoridades.

