Esta ciudad suma una crisis de personas desaparecidas, fosas clandestinas, homicidios y, no menos grave, ocupa el primer lugar en explotación sexual infantil
Guadalajara, la sede mundialista “más mexicana”, es también bastión del grupo delictivo más poderoso y violento de México: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En la historia reciente, una sede mundialista no había vivido lo que pasó en Guadalajara en febrero pasado, cuando se registraron narcobloqueos, incendios de comercios y automóviles tras la detención y abatimiento del líder del CJNG, Nemesio Oceguera “El Mencho”.
Esta ciudad suma una crisis de personas desaparecidas, fosas clandestinas, homicidios y, no menos grave, ocupa el primer lugar en explotación sexual infantil.
Ante este escenario, Guadalajara se prepara para recibir más de dos millones de turistas durante el Mundial de Futbol 2026. Para expertos, colectivos y académicos, este evento masivo podría intensificar actividades criminales como narcotráfico, reventa de boletos, extorsión y trata de personas.
Esta es la tercera entrega de una serie de reportajes que Latinus presenta sobre las obras, los problemas, los retos y la realidad que se vive en las tres sedes mexicanas que tendrán partidos del Mundial de Futbol 2026: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.

