Por su parte, la jefa de la unidad de enfermedades emergentes de la OMS consideró que «no sería humano» que las personas permanecieran a bordo durante la cuarentena
EFE.- El desembarco del pasaje del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, comenzó este domingo y los primeros en salir del barco han sido los 14 españoles y un epidemiólogo de la OMS en África, repartidos en dos lanchas con siete pasajeros cada una, informó el Ministerio español de Sanidad.
Una vez en la explanada del puerto de Granadilla, en la isla de Tenerife, les esperaba un autobús de la Unidad Militar de Emergencias que ya los traslada hasta el aeropuerto Tenerife Sur.
Allí ya está preparado el avión militar que los llevará hasta Madrid, donde pasarán la cuarentena en un hospital militar, excepto el epidemiólogo de la OMS, que embarcará en el vuelo a Países Bajos, según fuentes de Sanidad.
Los pasajeros visten unos impermeables azules, van con cubrebocas y llevan unas bolsas blancas con sus pertenencias, según pudo comprobar EFE.
Durante la jornada se irán produciendo los sucesivos desembarcos y desplazamientos hasta el aeropuerto Tenerife Sur en función de la disponibilidad de los vuelos que los trasladen a sus puntos de origen.
Tras los españoles, serán desembarcados los ciudadanos de Países Bajos, en cuyo avión también irán pasajeros de Alemania, Bélgica y Grecia, y parte de la tripulación.
La OMS dice que no sería humano dejar a los pasajeros en el crucero aunque estén sanos
La jefa de la unidad de enfermedades emergentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Diana Rojas, opinó este domingo que, aunque los pasajeros y tripulantes del crucero Hondius, donde se declaró un brote de hantavirus, están aparentemente sanos, «no sería humano» dejar que continuasen viaje en el barco.
Rojas confirmó este domingo que la OMS ha examinado a las personas que viajan en el barco anclado frente a la costa de la isla española de Tenerife, en el archipiélago atlántico de Canarias, y que continúan sin síntomas, aunque precisó que es necesario proceder a un periodo de cuarentena de unos 42 días porque el virus puede tardar en manifestarse hasta seis semanas.
«No sería de humanos dejar a las personas en un bote por 40 días, porque, aunque están en muy buenas condiciones, genera una tensión y una ansiedad y también hay que pensar en la salud mental de los pasajeros y los tripulantes», explicó.
Por ello, agradeció la solidaridad del pueblo de Tenerife y de España con los pasajeros y tripulantes del crucero, que, aunque en su mayoría están clasificados como de alto riesgo, serán evacuados y viajarán solamente con una mascarilla N95.
La OMS considera que con esa protección y el lavado de manos es suficiente, ya que no es un virus que se transmita fácilmente, como ocurría con la Covid-19.
La experta de la OMS explicó que el hecho de que este brote de la variante del hantavirus, la de los Andes, se haya declarado en un crucero y haya producido «un conglomerado de casos» es un precedente de estudio para ser conscientes de las exposiciones en los viajes, estar más alerta y avisar cuanto antes cuando se empiezan a presentar grupos de casos con síntomas similares.
Pese a que estas personas —de 23 nacionalidades— están clasificadas como de alto riesgo por haber estado confinadas en el barco, Diana Rojas aclaró que no necesariamente tienen un riesgo alto, sino que deben ser monitoreadas por seguridad, aplicando la mayor cantidad de herramientas para prevenir una mayor expansión del virus.
Rojas descartó que un grupo de casos en un crucero pueda considerarse una pandemia e insistió en que no es un virus que pueda transmitirse fácilmente.

