El exalto representante de la UE para Asuntos Exteriores declaró a Grupo Imagen los desafíos globales ante Rusia, Gaza y Occidente
Rusia es una amenaza para la Unión Europea en su conjunto y quizá Ucrania no sea el último país en ser agredido, por lo que mantener la ayuda militar es indispensable, aseguró Josep Borrell, exalto representante de la UE para Asuntos Exteriores y de Seguridad.
Desde la cabina de Imagen Radio Guadalajara, Borrell hizo un diagnóstico del momento geopolítico del continente.
El actual presidente del centro de análisis CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs) conversó sobre los retos de seguridad, defensa, diplomacia y valores que hoy tensan al bloque comunitario.
¿Cómo podría la UE alcanzar mayor autonomía en defensa y seguridad?
Con la guerra de Ucrania y la llegada de Trump a la Casa Blanca, los europeos han tomado conciencia de que Estados Unidos ya no suministraba un paraguas de protección militar y que por lo tanto, hay que tomar sus propias iniciativas y
desarrollar sus propias capacidades, pero eso es largo.
¿Tiene que ver con la estructura de la Unión Europea?, ¿falta un andamiaje jurídico-político?
En materia de política exterior y de defensa, tenemos una regla bastante paralizante que es la regla de la unanimidad. Los 27 miembros tienen que estar de acuerdo y, si uno solo no lo está, entonces la acción queda inhibida. Para cambiar esa regla de la unanimidad, hace falta la unanimidad.
En el caso de la guerra en Ucrania ya hay al menos dos Estados que han dicho que no van a continuar apoyando militarmente a Ucrania, lo cual es una decisión muy tremenda. A partir de ahora, la Unión Europea como tal ya no va a poder seguir ayudando a Ucrania, lo harán los países que quieran por su cuenta, pero en su conjunto la Unión tiene un factor de desunión. Hay países que dicen que Rusia no es una amenaza y, por lo tanto, no ven por qué hay que ayudar militarmente a Ucrania, pero si no ayudamos militarmente a Ucrania, Ucrania no puede defenderse.
¿Usted sí ve a Rusia como una amenaza para la Unión Europea?
En su conjunto, sí. Y creo que si la guerra en Ucrania acabara con la victoria de Putin –¿qué quiere decir victoria? poner en Kiev un régimen títere, como lo que tienen en Bielorrusia. Sustituir a Zelenski por alguien que obedezca a Moscú, esa es la victoria–. La victoria no es arañar unos cuántos kilómetros cuadrados, pero si Putin logra lo que se propuso hace cuatro años, seguramente Ucrania no será el último país agredido.
¿Cuál es el estado actual de las relaciones de la UE con China y Estados Unidos?
Desgraciadamente, las relaciones entre los europeos y el Estados Unidos de Trump no han ido bien y no parece que vayan a mejorar, porque el plan de Estados Unidos para acabar la guerra parece dictado por Moscú. (…) Ha habido un cambio radical de paradigma, y lo que antes llamábamos el mundo Occidental empieza a no existir como unidad ideológica.
Los europeos tenemos que encontrar nuestra propia política respecto a China. Cuando me hicieron esta pregunta hace cinco años, dije que como (Frank) Sinatra: My way (a mi manera). No siempre coinciden nuestros intereses, y podemos decir que nuestros valores, y no tenemos por qué seguir al pie de la letra obedientemente lo que dice Washington respecto a China. Tenemos intereses económicos en China y necesitamos a China para todas las cosas que cuentan en el mundo.
El tema de los derechos humanos es fundamental con el resto del mundo. Aunque después de lo que ha pasado en Gaza, los europeos la vamos a tener difícil al exigir el respeto de los derechos humanos, porque ciertamente lo que ha pasado en Gaza es una violación sistemática de los derechos humanos y de los derechos de la guerra, ante la cual, los europeos en su gran mayoría han mirado para el otro lado y no han tomado ninguna decisión que contribuyese a parar lo que, para muchos europeos, es un genocidio.
Usted dijo en alguna ocasión que la mitad de las bombas que caían sobre Gaza era de fabricación europea…
Alemana para ser concretos. Después estuvieron un tiempo sin exportar, pero con el plan que ha presentado Trump, han vuelto a tener una razón para seguir armando a Israel. Europa no ha estado a la altura de sus propios valores, y ha jugado una carta geopolítica de apoyo a Israel sin límites, que ante el resto del mundo, nos va a pasar factura.
¿Cómo ve usted el tema de la exigencia de disculpas al gobierno de España por parte del gobierno mexicano, por algo que pasó hace 500 años?
La actitud de España ha sido siempre no sacarle más polémica al tema y buscar un entendimiento de buena voluntad.

