La jornada histórica de movilización concluye. Con seriedad y profundo agradecimiento, reconocemos el temple y el inmenso valor de cada agricultor y transportista que se sumó.
Hemos demostrado que, al defender nuestro legado, defendemos la soberanía alimentaria de México. La capacidad de organización y la información veraz son hoy nuestra mayor victoria.
Hemos sido escuchados. Hacemos un receso estratégico para volver a nuestras raíces y recargar fuerzas.
Que quede claro: Volveremos a la carga con más fuerza y mejor organización ante cualquier imposición que amenace al campo y al volante.
Gracias por la valentía. Somos quienes siembran y transportan el alimento de la nación.

