Con la llegada de nuevos visitantes a las instalaciones del Centro de Reinserción Social femenil número 2 a partir del sábado 31 de enero, vecinos de la zona (en la colonia Carlos Chavira Becerra) aprovecharon para exigir la pavimentación de la calle Puerto Anzio, pues observaron a las familias de las internas batallar para caminar entre el fango, los charcos y los hoyancos invisibles debajo de ellos.
Dueñas de establecimientos como una tienda de abarrotes y ferretería dijeron no haber visto conflictos por estacionamientos, y la primera reconoció que tuvo mejores ventas, pero la segunda relató cómo las personas visitantes tenían incluso que colgarse de la malla ciclónica que rodea el penal para poder llegar al acceso, ante los depósitos de agua en la calle principal, que nunca en 25 años de historia de la colonia se ha pavimentado.
Una mujer que pidió reservar sus datos personales señaló que el Gobierno municipal respondió en años pasados a su exigencia que la calle debe ser realizada por el Gobierno del Estado, a quien pertenece.
Añadió que se sorprendió de ver tantos automóviles y visitantes, pues aunque se veían personas ajenas al vecindario en fines de semana pasados por el Cereso para Adolescentes Infractores (Cersai), la diferencia con este fin de semana fue notoria.
El 1 de enero, Cruz Pérez Cuéllar, presidente municipal de Juárez, afirmó que en la colonia Carlos Castillo Peraza, colindante con la Chavira Becerra, el Municipio está pavimentando la calle Fernando Villalobos.
“Es una calle que nos pidieron mucho los vecinos, estuve ahí en un par de ocasiones, porque va a ser una conexión importante dentro de dos vialidades importantes”, mencionó el alcalde y dijo que iba revisar el caso de las calles aledañas al Cersai.
Durante la visita al sitio, un automóvil que transitaba sobre la Puerto Anzio, inmerso en un charco, terminó arrastrando una porción de cerca de medio metro de lo que parecía ser el cordón de una banqueta, de unos 15 centímetros por 15, con varillas de unos 20 sobresaliendo.
El conductor tuvo que bajarse a retirar la estructura para continuar su camino, y clientes de la desponchadora El Hijo d’ Villa quitaron del arroyo vehicular el concreto para evitar futuros accidentes.
Además, se observó una vialidad invadida por al menos seis ruteras en reparación desde transporte de personal de la maquiladora Akwel, hasta una unidad de Riberas del Bravo, la mayoría con logos de la Unión Nacional de Transportistas (Untrac).
El pasado domingo, visitantes del penal femenil reportaron diversas irregularidades: ingresos retrasados que afectaron el tiempo de visita con las mujeres privadas de la libertad, falta de estacionamiento público, temor de posibles represalias de vecinos por la ocupación de los espacios en vía pública, y de represalias contra las internas si se quejaban de lo ocurrido con las autoridades.
El mismo día, la Policía del Estado afirmó que la jornada de visitas se llevó sin contratiempos y con comentarios positivos, según encuestas que recabaron a las personas visitantes a su salida.

