En el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, alrededor de 5 mil personas, principalmente mujeres, tomaron ayer las calles de Ciudad Juárez para exigir seguridad para todas y justicia por las que ya no están.
Este año, se llevaron a cabo dos marchas feministas: una separatista en la que únicamente fueron aceptadas mujeres, y otra incluyente en la que participaron hombres familiares de víctimas e integrantes de la comunidad LGBQ+, con una asistencia promedio de mil y 4 mil personas, respectivamente, según estimaciones de las direcciones de Protección Civil y Seguridad Vial del Municipio de Juárez.
Con la consigna, “Por el Simple Hecho de ser Personas”, la Marcha Incluyente 8M volvió a pintar las calles del Centro de la ciudad de morado, desde el Monumento a Benito Juárez hasta la Cruz de Clavos, ubicada en el puente internacional Paso del Norte.
“Estamos enojadas y le decimos al Estado que estamos indignadas”, “Este día bajo el Sol del ‘Estado Grande’ venimos a gritar, a exigir con rabia, por las violaciones contra los derechos humanos… porque todo lo que hemos logrado lo hemos logrado por la lucha”, reclamaron las colectivas 8M, Hijas de su Maquilera Madre, Tejiendo Armonía y Ternura, Miasma Trans, Anarcofeministas y Transigualdad, organizadoras de la marcha.
Al grito de “Porque vivas se las llevaron, vivas las queremos”, y “La chota no me cuida, me cuidan tus amigas” y “Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente”, el contingente encabezado por madres y familiares de mujeres víctimas de desaparición, trata, feminicidio y otros tipos de violencia contra las mujeres, encabezaron la marcha que salió de la Plaza Monumento a Benito Juárez hacia la Cruz de Clavos.
Familias tocadas por el dolor
Entre las familias se encontraba la de Esmeralda Castillo Rincón, desaparecida el 19 de mayo de 2009, a los 14 años de edad, cuando salió de su casa para ir a la secundaria.
“Esmeralda, hermana, aquí está tu manada”, gritaron una y otra vez su mamá, Martha Rincón, su hermano José Luis y otros integrantes de su familia.Irma Martínez, madre de Nancy Vela, también marchó con las fotografías de su hija, cuya muerte fue clasificada por las autoridades como suicidio; sin embargo, ayer su familia reclamó que tenía diversas huellas de violencia.
“Nosotras exigimos que se nos entregue una línea del tiempo y que se ejerza la acción penal contra la persona que resulte responsable”, dijo la madre, cuya hija fue encontrada sin vida el 29 de septiembre de 2023 en el interior de su casa, después de haber estado 21 horas desaparecida.“La Fiscalía asegura que duró 21 horas encerrada en casa, cuando hay testigos que nos dicen que asistió a su trabajo, ella era arquitecta.
Ella terminó ese lunes con su pareja, y pretendía renunciar al empleo porque ya no quería toparse con él.
El 27 de septiembre ella fue sustraída alrededor de una hora y 47 minutos, al día siguiente ella acude a entregar su proyecto y desde entonces no supimos nada de ella hasta que la encontramos”, relató tras reclamar que llamaron a declarar al sospechoso hasta un año después.
Plasman distintos mensajes
El grupo de familias era seguido por mujeres embarazadas, madres con infancias, adolescencias y personas discapacitadas; luego el grupo de disidencias y comunidad LGBTQ+ y finalmente el contingente mixto, mientras agentes de la Dirección de Seguridad Vial controlaban el tráfico vehicular.
Al llegar a las calles Inocente Ochoa y Francisco I. Madero, en donde hace seis años fue asesinada la artista local Isabel Cabanillas, una mujer colocó un ramo de flores moradas, para luego continuar la marcha hasta la avenida 16 de Septiembre.
Al pasar por el túnel que las llevó hacia la avenida Juárez, un grupo de mujeres católicas que desde el inicio de la Cuaresma realizan 40 días de oración en contra del aborto en el Centro de la ciudad, tomaron sus rosarios y comenzaron a rezar frente a las manifestantes, lo que provocó distintas consignas a favor del derecho a decidir sobre el aborto por parte de las manifestantes.
Después de pintar leyendas como “Mamá, quiero regresar a casa” y plasmar sus huellas con pinturas de colores, sobre los muros del túnel, el contingente continuó sobre la avenida Juárez entre gritos de exigencia de justicia, humo de color morado y niñas y niños con paliacates morados atados a sus cuellos.
Asisten por primera vez al evento
Al llegar a la Cruz de Clavos, las familias tomaron el micrófono para exigir una vez más “justicia” a las autoridades, como la madre de Leslie Godínez Carrillo, quien el 17 de julio de 2025 fue privada de su libertad para quitarle la matriz y el apéndice para extraerle a su bebé de siete meses de gestación, y luego dejarla desangrarse.
Ayer, sus hermanos Manuel y José, de 24 y 17 años, participaron por primera vez en una marcha del Día Internacional de la Mujer para exigir justicia por el asesinato de Leslie, cuyo rostro plasmaron en una manta que los dos llevaron por las calles de la ciudad con la leyenda “Leslie Godínez Carrillo, tu nombre no se borra. El Estado le falló a Leslie Godínez Carrillo”, reclamaron los dos hermanos.
“Es la primera vez que vengo a una marcha, es lo que ahorita venía platicando con mi familia, que quién iba a pensar que un día íbamos a andar aquí. Es muy triste… comuniquen todo, no se queden callados, porque es un dolor muy fuerte”, compartió Manuel al pedir justicia para su hermana y su sobrino.
Otras madres también acudieron para exigir seguridad para sus hijas, niñas, adolescentes y jóvenes, como María Pereda, de 30 años, quien acudió con sus hijas Jaqueline y Melani, de 13 y 11 años, además de su perrita de siete años, quien caminó con ellas con un letrero colgado al cuello en el que se leía “Hasta yo entiendo que no es no”.
“Yo creo que tenemos que hablar con las niñas en general, explicarles el significado, orientarlas. Y, es una experiencia muy bonita, hay empatía, solidaridad, apoyo y la verdad es algo muy bonito, lo sientes en el corazón”, dijo al invitar a otras madres a acudir con sus hijas el próximo año.

