Todd Blanche resaltó que una de las consecuencias del traslado de múltiples narcotraficantes de México es que algunos “probablemente querrán cooperar”, lo que podría derivar en la presentación de cargos
El fiscal general interino de los Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió este miércoles que continuarán las acusaciones formales contra políticos y funcionarios mexicanos; esto en el marco de que el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, fuera señalado de mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa en un tribunal federal de Nueva York.
En una entrevista con la periodista Ali Bradley para el medio NewsNation, Blanche aseguró que el gobierno de Estados Unidos tiene una buena relación con el de México, pero esta depende de la “cooperación y el apoyo en temas de migración, combate al narcotráfico y asuntos similares”.
El fiscal interino recordó la acusación formal contra Rocha Moya y otros funcionarios de Sinaloa, como el senador Enrique Inzunza o el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.
“Creo que eso es algo que hemos hecho en el pasado, pero sin duda vamos a seguir haciéndolo”, declaró.
La periodista Ali Bradley insistió sobre el tema al preguntar si habrá más acusaciones formales contra funcionarios mexicanos en el futuro.
Blanche respondió: “Claro, sí. Quiero decir, ya hemos presentado cargos contra múltiples funcionarios del gobierno de México, incluso recientemente contra un juez. Y eso es algo que continuará”.
El fiscal interino resaltó que una de las consecuencias del traslado de múltiples narcotraficantes de México a Estados Unidos en el último año es que algunos “probablemente querrán cooperar”, lo que podría derivar en “cargos adicionales”.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Rocha Moya es acusado de delitos relacionados con el tráfico de drogas y la portación de armas, por lo que podría ser condenado a una pena de entre 40 años de prisión y cadena perpetua.
Según el documento, la facción de Los Chapitos operó a favor de Rocha Moya para que pudiera ganar la gubernatura de Sinaloa; a cambio, el político los protegió y les permitió traficar droga a Estados Unidos.

