El Guadalajara está en semifinales. En una noche agónica y con un ambiente espectacular en el Estadio Akron, el Guadalajara venció 2-0 a Tigres y selló su pase a la siguiente fase. El equipo dirigido por Gabriel Milito propuso, atacó y nunca dejó de luchar hasta alcanzar el objetivo contra todo pronóstico, impulsado por un doblete de Santiago Sandoval en el marco de los festejos por el 120 aniversario rojiblanco.
El primero en hacer explotar el estadio fue Ricardo Marín, quien definió tras un trazo largo para mandar el balón al fondo de las redes. Sin embargo, después de la revisión en el VAR, el tanto fue invalidado por fuera de juego. Poco después, Ángel Correa dejó escapar una oportunidad clara al ingresar al área y sacar un disparo suave que se fue apenas por un costado.
Chivas salió revolucionado. Con el respaldo de su afición y un ambiente ensordecedor, el Guadalajara buscó el gol desde los primeros minutos. Sandoval avisó con un remate frontal que pasó cerca, mientras que Omar Govea probó desde fuera del área con un disparo que se fue por encima del arco.
Entonces apareció el espectáculo de Nahuel Guzmán. El experimentado arquero argentino salvó primero un disparo de media distancia y después evitó el tanto con una gran atajada a un remate de Bryan González dentro del área. Tras apagar el grito de gol, el guardameta encaró a la tribuna rojiblanca y respondió con gestos desafiantes, calentando todavía más el ambiente en el inmueble.
El Akron se convirtió en una auténtica caldera. Gritos, silbidos y cánticos acompañaron el arranque frenético de los rojiblancos, creando un entorno de fiesta para los locales y una presión constante para los visitantes.
Con el paso de los minutos, Guadalajara bajó ligeramente la intensidad y comenzó a mover el balón con más paciencia en busca de abrir a un Tigres que no concedía espacios. Cerca del descanso, Ángel Sepúlveda estuvo cerca de abrir el marcador con un remate de cabeza que pasó rozando el poste y dejó a la afición con el grito de gol ahogado.
ASÍ COMENZÓ LA REMONTADA
En la segunda mitad, el partido perdió ritmo tanto en la cancha como en las tribunas. Chivas insistía, pero el equipo de Milito lucía impreciso y con poca claridad ofensiva. El nerviosismo comenzó a apoderarse del estadio ante la falta de oportunidades claras.
Cuando parecía que el impulso rojiblanco se apagaba, apareció la figura de Sandoval. Marín sacó un potente disparo que el atacante desvió dentro del área para vencer a Nahuel Guzmán y desatar la locura en el Akron.
DOBLETE DEL CANTERANO
Con la afición completamente entregada, llegó el golpe definitivo. Govea mandó un centro preciso al área y el “Negrito” Sandoval se elevó para conectar un cabezazo letal que dejó sin oportunidad a Guzmán y convirtió las gradas en un estallido de euforia. El doblete del canterano selló el pase rojiblanco a semifinales.
La fiesta fue total. El estadio mundialista vibró al ritmo de la afición del Guadalajara en lo que podría haber sido el último partido de Chivas en el Akron durante esta liguilla, antes de buscar el título con un eventual regreso al Estadio Jalisco.

