Padres de familia fronterizos se mostraron de acuerdo con la determinación que tomaron ayer autoridades educativas federales y estatales de mantener el calendario escolar original para el ciclo 2025-2026.
“Ya lo pensaron bien, ya se organizaron, ya no van a provocar tanto problema; sin embargo, los descansos que se organicen, hay que estar con ellos, no hay que dejar todo para la escuela y que los padres se desentiendan de nuestros hijos”, señaló Salvador Díaz, presidente de la Asociación de Padres de Familia de Ciudad Juárez.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) corrigió y mantendrá el ciclo escolar sin cambios: la fecha de conclusión del ciclo escolar será el 15 de julio, según una versión del acuerdo que fue votada en la dependencia.
“Se mantiene el Calendario Escolar para el Ciclo 2025-2026 vigente para las escuelas públicas y particulares incorporadas al Sistema Educativo Nacional en los Estados Unidos Mexicanos, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de junio de 2025”, indica el acuerdo que está por ser votado, pero que no ha sido validado todavía por autoridades educativas.
El calendario marca el 15 de julio como el último día de clases de manera oficial.
“Ante circunstancias extraordinarias o condiciones particulares de las entidades federativas, podrán realizarse ajustes al calendario escolar, siempre que se garantice el cumplimiento del Plan y Programas de Estudio, así como el derecho de las y los estudiantes a recibir una educación pertinente y de excelencia”, se establece.
‘Hay que estar de acuerdo’
Díaz apuntó, por su parte, que los padres de familia deberán preparse para eventuales permisos que podrían surgir, sobre todo, en partidos de la Selección Nacional en el Mundial de Futbol.
“Hay que estar de acuerdo, es una fiesta de México, lo que se dé hay que estar de acuerdo”, comentó.La decisión de dar marcha atrás al cierre adelantado del ciclo escolar va acorde con la petición de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló en su conferencia matutina ayer que el planteamiento de su gobierno es que se mantengan las seis semanas de vacaciones como lo estipula el calendario original.
A dicha petición, también se sumaron las quejas de padres e instituciones privadas, que advirtieron que el cambio abrupto en el calendario escolar alteraría el proceso de aprendizaje de los alumnos y los planes vacacionales familiares.
“Nos alborotaron a todos, todos estaban en contra de lo que se iba a hacer”, reconoció Díaz.

