La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, se pronunció sobre el reciente desmantelamiento de un narcolaboratorio en el municipio de Morelos, asegurando que su administración actúa con apego a la legalidad y que no tuvo conocimiento de la presencia de agentes estadounidenses en el operativo.
En entrevista con Adela Micha, Campos Galván defendió la coordinación de su gobierno con autoridades federales y extranjeras en materia de seguridad, afirmando que la intervención busca proteger a los ciudadanos y desmantelar estructuras del crimen organizado que operan en la Sierra Tarahumara y otras zonas conflictivas del estado.
“Soy una guerrera; una mujer de causas”, afirmó la gobernadora, destacando que su compromiso es defender la legalidad, la justicia social y la seguridad de las familias chihuahuenses, pese a los riesgos y presiones políticas que enfrenta.
La gobernadora criticó que ciertos alcaldes y políticos, principalmente de Morena, tengan presuntos acuerdos con grupos delictivos para facilitar operaciones ilícitas a cambio de apoyo político, y señaló que la omisión durante años en el combate al crimen ha tenido un costo muy grave para el estado y el país.
Campos Galván afirmó que continuará su mandato con firmeza, priorizando la seguridad y la protección de los ciudadanos, y subrayó que su gobierno no permitirá que el crimen organizado controle municipios ni interfiera en los procesos electorales.

