En medio de deportaciones masivas y mayores restricciones migratorias en años en Estados Unidos, el Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles celebró su 25 aniversario con el eslogan “El futuro es latino”.
En el contexto de una de las mayores restricciones a la migración legal en años en Estados Unidos y deportaciones masivas de indocumentados en esa nación, el Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles (LALIFF, sus siglas en inglés), el cual impulsa no sólo a los realizadores latinos sino de Iberoamérica, celebró sus 25 años de existencia con el eslogan “El futuro es latino”.
El actor y director mexicano-estadunidense Edward James Olmos, fundador y presidente del Consejo de Administración del LALIFF (el cual se efectuó del 27 al 31 de mayo pasado), relata desde Los Ángeles, por Zoom: “Ha sido maravilloso poder sostenernos. El festival es muy importante para los hispanos aquí en Estados Unidos. Lo creamos en 1997, con Marlene Dermer, Kirk Whisler y el fallecido George Hernández.
“Ya es un cuarto de siglo compartiendo historias fílmicas desde la perspectiva latina en Los Ángeles. Se llevó a cabo en el histórico Teatro Chino TCL en Hollywood. En 1997 urgía este ciclo cinematográfico, pero ahora, ante la situación aquí en Estados Unidos, se necesita mucho más. Como nunca lo había visto en mi vida nos han discriminado y nos han causado mucho dolor al saber que los no latinos creen lo que dice el actual gobierno estadunidense”.
En la noche de apertura del LALIFF, la artista estadunidense de ascendencia puertorriqueña Jennifer Lopez recibió el primer Premio Adelante y se le reconoció a la joven actriz estadunidense, de padres mexicanos, Paulina Chávez con el galardón Next Gen. Además se proyectó el largometraje Valentina (Estados Unidos, 2025), de Tatti Ribeiro.
Fragmento del reportaje publicado en la edición 36 de la revista Proceso, correspondiente a junio de 2026, cuyo ejemplar digital puede adquirirse en este enlace.

