Primera presidenta, primera mandataria judía y primera científica en gobernar el país. Esto es todo lo que hay que saber sobre su vida y carrera
Claudia Sheinbaum Pardo cumple hoy 63 años en el ejercicio del cargo que ninguna mujer había ocupado antes en México: la Presidencia de la República. La científica, política y primera mandataria del país nació el 24 de junio de 1962 en la Ciudad de México y llegó al poder tras una victoria que superó a su rival más cercana, Xóchitl Gálvez, por más de 30 puntos porcentuales.
Sin embargo, su trayectoria no comienza en los palacios de gobierno, sino en los techos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En enero de 1987, una estudiante de Física de 24 años subió al techo de la rectoría para colgar una bandera de protesta contra el cobro de matrículas. Esa joven era ella.
Una científica en la cima del poder mexicano
Claudia Sheinbaum es la primera mujer y la primera persona de origen judío en ocupar la Presidencia de México. Asumió el cargo el 1 de octubre de 2024, tras ganar las elecciones con más de 30 millones de votos, la cifra más alta registrada para una candidatura presidencial en la historia del país.
Su formación académica la distingue de todos sus predecesores: obtuvo la licenciatura en Física, la maestría en Ingeniería Energética y el doctorado en Ingeniería Energética, los tres títulos en la UNAM. La investigación doctoral la realizó en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en Berkeley, California, y comparó las tendencias de consumo de energía en México con las de otros países industrializados.

Raíces familiares: entre Lituania, Bulgaria y la izquierda mexicana
Sus padres son Carlos Sheinbaum Yoselevitz, ingeniero químico, y Annie Pardo Cemo, bióloga y profesora emérita de la UNAM, quien recibió el Premio Nacional de Ciencia en 2022 por sus aportes a la biología celular. Ambos fueron militantes de izquierda y pioneros en sus respectivos campos científicos.
Los abuelos paternos de Sheinbaum eran judíos asquenazí que llegaron de Lituania a México en la década de 1920. Los maternos eran judíos sefardíes originarios de Sofía, Bulgaria, que huyeron del Holocausto y llegaron al país en los años 40
Creció en Tlalpan, un barrio del sur de la Ciudad de México, en una casa donde la política era conversación de desayuno, comida y cena. Sus padres la llevaban a visitar amigos presos por su militancia.
La familia se alejó de la zona tradicionalmente judía del poniente capitalino y se instaló cerca de la UNAM. Sheinbaum estudió en el colegio laico Manuel Bartolomé Cossío y no tuvo una relación formal con la comunidad judía institucionalizada, aunque en casa de sus abuelos se celebraban todas las fiestas judías. “Mis apellidos ambos son de origen judío”, afirmó en un evento comunitario previo a su candidatura a la jefatura de Gobierno.

Matrimonios, hijos y vida personal
En 1987 se casó con el sociólogo y político Carlos Ímaz Gispert, militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD). La pareja tuvo dos hijos: Mariana Ímaz, quien se desempeña como profesora de historia, y Rodrigo Ímaz, cineasta, quien no es hijo biológico de Sheinbaum pero con quien mantiene un vínculo afectivo como si lo fuera. El matrimonio duró casi 30 años y se disolvió en 2016.
El 17 de noviembre de 2023, Sheinbaum anunció en su cuenta de Instagram su boda con Jesús María Tarriba Unger, doctor en Ciencias y especialista en Riesgo Financiero del Banco de México. Tarriba fue su novio en la época universitaria; ambos se reencontraron décadas después a través de Facebook. “Es una mujer muy intensa, muy interesante, muy empática”, declaró él sobre la mandataria.
De la academia al gobierno: una carrera en etapas
En 1995 regresó a la UNAM como investigadora titular del Instituto de Ingeniería, tras su estancia en California. Ese mismo año colaboró como asesora de la Secretaría de Energía en el Comité Académico para el Uso Eficiente de la Energía en Edificios.
En el año 2000 asumió su primer cargo público como secretaria del Medio Ambiente en el Gobierno de la Ciudad de México, bajo la jefatura de Andrés Manuel López Obrador. Desde entonces, su carrera política y la de López Obrador marcharon en paralelo: fue su vocera en la campaña presidencial de 2006 y participó en las de 2012 y 2018.

El Nobel de la Paz y la política climática
En 2007, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) recibió el Premio Nobel de la Paz por su contribución al Cuarto Informe de Evaluación para la ONU. Sheinbaum fue autora por contribución de ese trabajo, lo que la convirtió en una de las científicas que compartieron el galardón.
Su postura sobre energía la diferencia de su antecesor: mientras López Obrador impulsó el crecimiento económico con apoyo a la industria petrolera, Sheinbaum promueve una transición hacia energías renovables subsidiadas a nivel nacional en lugar de combustibles fósiles.
Tlalpan, la Ciudad de México y el salto a la presidencia
En 2015 fue elegida jefa delegacional de Tlalpan. Su gestión recibió críticas por accidentes en la infraestructura bajo su supervisión, entre ellos varias muertes durante el terremoto de magnitud 7,1 que afectó la zona en 2017, aunque su popularidad política no cedió.
En julio de 2018 ganó la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México con el 50% de los votos entre siete candidatos, y se convirtió en la primera mujer y la primera persona judía en ocupar ese cargo. Dejó el puesto en 2023 para encabezar la coordinación de la alianza de los partidos Morena, del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) de cara a las elecciones presidenciales de 2024.

Una personalidad forjada entre la ciencia y la militancia
Quienes la conocen describen una personalidad que combina rigor y calidez. “Es tímida, por eso puede pasar por seria, pero una vez te sientas con ella es cálida, chistosa y empática”, dijo sobre ella una persona de su entorno identificada como Alarcón en una biografía publicada en 2023 por el periodista Arturo Cano.
La propia Sheinbaum se define con una frase que repite con frecuencia: “Soy hija del 68”, en referencia al movimiento de protesta global en el que sus padres participaron activamente. Se despierta todos los días a las 4 de la mañana y, según quienes la rodean, da órdenes sin eufemismos ni rodeos.

