La Guaira es, para los venezolanos, sinónimo de sol, arena, mar, pescado frito, tambores y, por supuesto, béisbol.
El estado costero, vecino de Caracas, no solo es el hogar de los Tiburones de La Guaira, uno de los ocho equipos que integran la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, sino que también alberga una amplia red de escuelas donde los niños aprenden desde muy temprana edad a sostener un bate de madera y a golpear con él una pelota con todas sus fuerzas.
Entre estas academias destacan Criollitos de Venezuela, una organización deportiva con más de seis décadas y que es considerada por muchos en el país sudamericano como una auténtica «fábrica de peloteros».
«Éramos una referencia para quienes organizan eventos deportivos en La Guaira. Podíamos realizar actividades que congregaban entre 2.000 y 4.000 niños», declaró a BBC Mundo Jhorny Sojo, presidente de la organización en La Guaira.
Sin embargo, el futuro de la institución en el territorio costero luce incierto. Los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio devastaron amplias zonas de La Guaira, dejando más de 4.500 muertos y casi de 17.000 heridos, según el último balance oficial, y golpearon duramente a los Criollitos.
Horas después de los sismos, desde la organización deportiva aseguraban decenas de los 1.110 niños que entrenaban en alguna de las 22 escuelas que la organización tenía a lo largo y ancho de La Guaira habrían muerto o estarían desaparecidos. Algunos medios locales han asegurado que el balance preliminar podría superar el centenar de víctimas.
«Tenemos muchos niños fallecidos, así como tenemos dirigentes y entrenadores, pero también tenemos a muchos desaparecidos y los que quedamos, quedamos muertos por dentro», dijo Sojo.
«El Sistema» del béisbol
Pero ¿qué son los Criollitos de Venezuela? Se trata de una organización privada sin fines de lucro fundada en 1962 por el expelotero Luis «Mono» Zuloaga y el médico José Del Vecchio con el propósito de impulsar el béisbol infantil en el país.

