La comunidad católica que brinda servicios humanitarios a población migrante o en contexto de movilidad se pronunció por los hechos en los que connacionales han perdido la vida durante o después de operativos realizados por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
El director de la Casa del Migrante en Juárez, el sacerdote Francisco Javier Bueno Guillén, emitió un comunicado en el que expresó confianza en las acciones promovidas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para el esclarecimiento de los hechos y la protección de los derechos humanos de los connacionales.
“Desde la Casa del Migrante y la Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de Ciudad Juárez expresamos nuestra profunda consternación, dolor y preocupación por el fallecimiento de connacionales mexicanos ocurrido en el contexto de operativos migratorios en los Estados Unidos”, expresó Bueno Guillén.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), durante el mandato del presidente Donald Trump han fallecido 14 personas mexicanas en centros de detención del ICE y tres han perdido la vida en operativos de la misma dependencia. El caso más reciente fue el de Lorenzo Salgado Araujo, quien perdió la vida durante un operativo.
“Como Iglesia, reiteramos con absoluta claridad que ninguna persona pierde su dignidad por su condición migratoria. Ningún ser humano es ilegal ante Dios. Manifestamos nuestra profunda preocupación por los hechos de violencia que han cobrado la vida de personas migrantes y hacemos un llamado a las autoridades de los Estados Unidos para que toda actuación de sus cuerpos de seguridad se apegue plenamente a la legalidad, a la proporcionalidad en el uso de la fuerza y al respeto de la dignidad humana”, manifestó el líder de la acción humanitaria.
Bueno Guillén emitió en su carta un exhorto para que los acontecimientos sean investigados con transparencia y que, de existir responsabilidades, se actúe con justicia y sin impunidad.
“Reconocemos también la obligación permanente del Estado mexicano de brindar acompañamiento, asistencia consular y una defensa firme de los derechos de sus ciudadanos en el exterior, especialmente de quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad”, señaló.
El director de la Casa del Migrante manifestó que, al estar cerca del servicio de las personas en contexto de movilidad, conocen la parte humana detrás de cada migrante: una historia, una familia, una comunidad y un proyecto de vida. Insistió en que la respuesta al fenómeno migratorio no puede construirse desde la violencia, el miedo o la criminalización, sino desde la justicia, la cooperación y el reconocimiento de la dignidad inviolable de toda persona.
La sesión permanente del Senado de la República emitió el miércoles un pronunciamiento por los actos represivos del ICE en contra de la vida de 17 connacionales. El punto de acuerdo fue aprobado por los grupos parlamentarios de Morena, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido del Trabajo (PT), mientras que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se opuso al argumentar que el Gobierno Federal ha descuidado la protección consular y reducido el presupuesto destinado a migrantes.

