Dos días de aparente calma terminaron con el hallazgo de dos jóvenes torturados y ejecutados en la colonia División del Norte. Atados de manos y pies, con un disparo en la cabeza, sus cuerpos elevaron a 18 la cifra de homicidios registrados en julio en Ciudad Juárez.
La escena vuelve a recordar una realidad incómoda: ninguna inversión en seguridad, por grande que sea, alcanzará por sí sola para detener la violencia.
Durante años se han destinado miles de millones de pesos a patrullas, armamento, tecnología, cámaras, cuarteles y despliegues de policías, soldados y guardias nacionales. Todo ello resulta necesario, pero también insuficiente.
La presencia de más uniformados contiene, reacciona e investiga, pero difícilmente evita que un adolescente sea reclutado por una pandilla o que un joven encuentre en el crimen organizado un proyecto de vida.La discusión debe ir más allá del gasto corriente para mantener corporaciones.
Aunque el Municipio ha logrado bajar los homicidios en estos 4 años y ha sacado de Juárez de las ciudades más violentas del mundo, se requieren nuevas inversiones en cultura, educación, deporte, salud mental y prevención de adicciones, construidas de manera coordinada por los tres niveles de gobierno.
Cada centro comunitario, biblioteca, escuela de tiempo completo o espacio artístico puede representar una oportunidad menos para que la violencia siga reclutando jóvenes.
Al mismo tiempo, el crecimiento de la crueldad obliga a abrir un debate sobre el endurecimiento de las sanciones para los delitos más atroces. La discusión sobre penalidades extremas, incluida la pena de muerte, divide opiniones y enfrenta límites constitucionales y de derechos humanos, pero refleja el nivel de desesperación que existe frente a hechos cada vez más brutales.
Juárez necesita policías fuertes, sí. Pero también una estrategia que impida que las calles sigan produciendo víctimas y victimarios. Mientras la respuesta dependa únicamente de las armas, la violencia seguirá encontrando nuevos soldados antes de que llegue la siguiente patrulla.

