La gobernadora del estado María Eugenia Campos Galván, aseguró que el Senado de la República no tiene la facultad para mandar a llamar a un gobernador y que en caso de acudir a una invitación lo haría únicamente por buena fe.
Está declaración surge, luego de que Senadores del grupo parlamentario de Morena propuesta por Manuel Huerta Ladrón anunciara que exhortarían a la mandataria estatal a rendir un informe sobre la situación de los desplazados en Chihuahua.
Asimismo, recordó que la última vez que fue citada por la Cámara Alta, el llamado provino del senador Isunza, hoy prófugo y dijo, “Nadie sabe dónde está, a lo mejor anda bailando con Rubén Rocha en Badiraguato”.
Además, acusó al gobierno federal y a la 4T de ocultar a figuras como Rubén Rocha y al propio Isunza, a quienes señaló de mantener acuerdos con el crimen organizado y defendió que su administración sí combate a los grupos delictivos y no protege a delincuentes.
Finalmente, explicó que el más reciente desplazamiento en Guadalupe y Calvo se originó cuando el crimen organizado interrumpió el suministro eléctrico y de internet, además de bloquear el ingreso de víveres, incluso de la camioneta de Diconsa.
Ante esa situación, dijo que quienes deben dar respuesta son Morena y la 4T, responsables de garantizar condiciones de seguridad y abasto y no la gobernadora de Chihuahua.

