CABO CAÑAVERAL, Florida (AP) — Un cohete de SpaceX a la deriva se dirige directamente hacia la Luna tras haber lanzado dos módulos lunares hace más de un año.
La etapa superior del cohete impactará involuntariamente contra la Luna el miércoles, creando un cráter y levantando una columna de polvo y escombros que los científicos —y los observadores del cielo— están ansiosos por observar.
El experto en seguimiento espacial Bill Gray predice un impacto de 8700 km/h (5400 mph), siete veces la velocidad del sonido, cerca del cráter Einstein, en el borde occidental iluminado por el sol de la Luna. Dado que el fenómeno tendrá lugar en la madrugada, las zonas orientales de Estados Unidos y Canadá, así como gran parte de Sudamérica, tendrán las mejores vistas.
Aunque a los científicos no les preocupa demasiado este fragmento de basura espacial en particular, pone de manifiesto la creciente amenaza que supone la acumulación de cada vez más objetos en órbita.
“Las cosas se están acumulando allí arriba”, dijo Gray, quien planea observar las consecuencias desde Nuevo Brunswick, Canadá.
Nunca fue la intención de SpaceX impactar la Luna. Pero los expertos espaciales afirman que el accidente podría haberse evitado si la etapa superior hubiera sido empujada hacia la órbita solar.
Será el segundo cohete que se estrella accidentalmente contra la Luna. En 2022, un segmento de cohete chino excavó dos cráteres en la cara oculta de la Luna.
Por suerte para los astrónomos, la próxima colisión tendrá lugar en la cara visible de la Luna y liberará una energía equivalente a la de tres toneladas de TNT.
Según los expertos, el destello del impacto, que dura menos de un segundo, probablemente será demasiado tenue para ser visto. Sin embargo, el chorro de material eyectado podría extenderse varios kilómetros en el espacio y permanecer visible para los telescopios durante decenas de minutos.
“La gravedad en la Luna es baja y no hay viento que disperse el polvo”, dijo Benjamin Fernando, del Laboratorio Nacional de Los Alamos, quien anima a profesionales y aficionados por igual a realizar observaciones.
“Parte del motivo de nuestro interés en este evento es determinar el grado de peligro que representan los impactos de escombros para los futuros astronautas”, añadió en un correo electrónico.

