Nueva York.- La creciente informalidad en los lugares de trabajo está complicando la elección de vestimenta para entrevistas laborales. Con la expansión del trabajo híbrido y remoto, los códigos de vestimenta se han relajado, dejando a muchos candidatos sin saber si optar por un atuendo formal o algo más casual.
Dani McEwen, estudiante de Baldwin Wallace University en Berea, Ohio, experimentó esta confusión al presentarse a una entrevista en una compañía de seguros con un conjunto de chaqueta y pantalón a juego, solo para descubrir que la mayoría de los empleados vestían camisetas y jeans. “Lo primero que pensé fue que probablemente parecía que me estaba esforzando demasiado y tal vez demasiado tensa”, comentó McEwen, de 20 años.
“Si los últimos seis años han demostrado algo, es que todos y todo se ha vuelto ligeramente más relajado”, afirmó Christina Adamo, estilista personal en la tienda Neiman Marcus de Paramus, Nueva Jersey. “Eso aplica especialmente a los códigos de vestimenta, en gran parte por la transición de muchas empresas al trabajo híbrido y remoto”.
Aunque un traje bien entallado sigue siendo recomendable para puestos ejecutivos o en sectores como el derecho y las finanzas, los expertos aconsejan investigar la cultura de la empresa antes de la entrevista. Revisar las redes sociales o el sitio web corporativo puede dar pistas sobre el estilo de vestimenta de los empleados. Samantha Harman, estilista personal en Londres y autora de “Just Get Dressed”, sugiere analizar el lenguaje de la compañía: “Si en LinkedIn usan palabras como ‘somos frescos, innovadores, los nuevos chicos del barrio’, sabrás que el código de vestimenta será más informal que si dicen ‘somos una marca tradicional con valores históricos’”.
Para quienes buscan roles de liderazgo, Harman, de 37 años, recomienda actualizar el estilo para no parecer anticuado. “No quieres que piensen que tienes habilidades obsoletas; quieres ser visto como alguien innovador, con muchas ideas nuevas”.
A veces, incluso investigando, los candidatos terminan más arreglados que sus entrevistadores. Molly Tyndale, de 22 años, usó blusa y chaqueta de traje para una entrevista virtual en un puesto de desarrollo de negocios, después de que le indicaran que el código era “profesional de negocios”. Se sorprendió al ver a uno de los entrevistadores con una camiseta deportiva. “Si yo, como candidata, hubiera aparecido en camiseta, casi seguro habría sido un no automático. Es frustrante”, expresó.
La vestimenta también funciona como herramienta de marca personal. Harman señala que los gerentes de contratación para puestos altos se preguntan: “¿Esta persona luce como alguien a quien podríamos enviar si hay una crisis y necesitamos hablar con los medios? ¿O parece que podría conducir nuestra próxima conferencia interna? ¿Se ve como alguien que podríamos poner en un escenario?”.
Dylan Thomas Cotter, publicista en Los Ángeles de 43 años, usa un traje azul marino a medida en entrevistas o reuniones con clientes potenciales. En relaciones públicas, “si algo sale mal, necesitamos aparentar de inmediato que somos capaces de manejarlo. Pero también, cuando damos una primera impresión en nombre de nuestros clientes, podemos hacer o deshacer su negocio si no somos buenos en lo que hacemos”.
Para proyectar liderazgo, Harman aconseja observar los desfiles de moda de otoño para anticipar los colores de primavera y usarlos antes de temporada. “Siempre mira los zapatos y bolsos, porque tienen actualizaciones interesantes que pueden verse muy bien”. Quienes tienen presupuesto limitado pueden recurrir a tiendas de segunda mano u organizaciones que donan ropa profesional.
Jamie Close, reclutadora corporativa en HireQuest en Charleston, Carolina del Sur, enfatiza la importancia de la pulcritud: “Asegúrate de que todo esté limpio y presentable”, para demostrar que tomas la oportunidad en serio. También recomienda no estrenar ropa en una entrevista: “Asegúrate de haberla usado antes en algún lugar, para que sepas cómo se siente al sentarte o pararte y no estés constantemente jugueteando con la ropa”.
Para oficios especializados, Close sugiere: “usa lo que usas para trabajar, pero la versión bonita y limpia. Botas limpias, una camisa con cuello, listo para trabajar. Pero no como si acabaras de salir de la obra”.
En entrevistas virtuales, los expertos aconsejan vestirse igual que para una reunión presencial. Aunque la cámara solo muestre la parte superior, Harman recomienda usar zapatos porque pueden enviar una señal al cerebro para comportarse de manera diferente. Adamo añade que los colores sólidos funcionan mejor en cámara que los estampados recargados.
“Quieres mostrarte como la mejor versión de ti mismo, y eso incluye vestirte para la ocasión”, concluyó Adamo. “Aunque muchos sugieren vestirse solo de la cintura para arriba, yo recomiendo tratarlo como si fueras en persona. Te ayuda a entrar en la mentalidad correcta, y sentirte seguro con lo que llevas puesto es lo más importante”.

