Ciudad de México.- A partir de este 4 de agosto de 2026, los consumidores mexicanos sentirán un nuevo golpe al bolsillo: Coca-Cola Femsa incrementará los precios de sus refrescos, aguas y bebidas saborizadas en todo el país. La empresa confirmó a El Universal que el ajuste oscilará entre uno y cinco pesos por presentación, una medida que impactará tanto a hogares como a pequeños negocios.
El alza responde al encarecimiento de materias primas e insumos utilizados en la producción, pero también a la presión de la inflación y al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Durante la presentación de resultados financieros, la compañía detalló que otros factores, como mayores costos de operación y una menor capacidad de consumo en algunos hogares, influyeron en la decisión.
Las listas de precios entregadas a las tiendas revelan incrementos en prácticamente todo el portafolio. Por ejemplo, la Coca-Cola tradicional en su presentación retornable de 250 mililitros pasará de 12 a 14 pesos, mientras que la lata de 355 mililitros subirá de 22 a 23 pesos. Los formatos familiares tampoco escapan: el retornable de tres litros costará 52 pesos, dos pesos más que antes.
En el segmento de bebidas no calóricas, la Coca-Cola Sin Azúcar de 355 mililitros saltará de ocho a 10 pesos, y la de 600 mililitros, de 18 a 20 pesos. Sin embargo, el ajuste más drástico lo sufre el agua Ameyal de 355 mililitros, que duplica su precio al pasar de cinco a 10 pesos.
Ian Marcel Craig García, director general de Coca-Cola Femsa, explicó que la empresa optó por no transferir el costo completo a los consumidores. “Trasladamos aproximadamente el 85 por ciento del impacto total entre impuestos e inflación. Es decir, no trasladamos la totalidad”, afirmó. El directivo recordó que en 2013 y 2014 la absorción casi total de los incrementos derivó en una pérdida significativa de participación de mercado.
“Fue un aumento considerable para nuestros consumidores. No queríamos perder penetración en los hogares ni la preferencia del consumidor”, añadió Craig García. La estrategia actual busca equilibrar la rentabilidad con la permanencia de los clientes, especialmente en un entorno donde el ingreso disponible de las familias se ha reducido.
Gerardo Islas, director de Finanzas de la embotelladora, señaló que esta situación ha modificado los hábitos de compra. Los consumidores ahora priorizan presentaciones con menor costo por litro, lo que ha disparado la demanda de envases familiares no retornables, como la botella de tres litros, una de las más solicitadas.
Aunque la empresa busca contener el impacto en los hogares, los nuevos precios son inevitables. En un comunicado Coca-Cola Femsa señaló: “En línea con el aumento del precio de algunos insumos usados para la elaboración de nuestros productos, nos vemos en la necesidad de aumentar los precios a partir del martes 4 de agosto. Seguimos ofreciendo diferentes opciones para refrescar a nuestros consumidores”.
El ajuste no será el último. Craig García adelantó que la compañía prevé incrementos graduales adicionales durante las próximas semanas, con el objetivo de cerrar la brecha entre sus precios y el alza de costos provocada por la inflación. La meta es finalizar este proceso en agosto y alcanzar una posición competitiva más sólida hacia fin de año.
Para los consumidores, la recomendación es comparar precios entre establecimientos y aprovechar promociones. Los formatos retornables y familiares seguirán siendo las opciones con mejor relación volumen-precio, aunque el desembolso inicial sea mayor.
El aumento de precios de Coca-Cola Femsa refleja las tensiones que enfrenta la industria de bebidas en México: costos de producción al alza, impuestos especiales y un consumidor que ajusta su gasto. La empresa confía en que su portafolio diversificado le permita retener a los clientes, pero el impacto en los bolsillos ya es una realidad.

