Con datos del Very Large Telescope en el desierto de Atacama, se encontró que el astro que está más cerca del supermasivo Sagittarius A* es también el más veloz de los alrededor de 50 que se han descubierto
AP.- Una de las estrellas que orbita en torno al gigantesco agujero negro que está en el centro de la Vía Láctea alcanza velocidades de hasta 25 mil kilómetros por segundo, por lo que es 100 mil veces más rápida que un avión comercial y la estrella más rápida conocida hasta ahora.
Además, la estrella recién descubierta orbita el agujero negro supermasivo, llamado Sagittarius A*, a una distancia más cercana de lo que jamás se haya observado y tarda apenas 8.7 años en completar una revolución.
«Esa estrella es, en verdad, extremadamente rápida«, señaló el astrónomo Stefan Gillessen, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, líder del equipo que este miércoles publicó estos hallazgos en la revista Nature.
Gillessen y sus colegas descubrieron la estrella en datos recopilados por el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral en el desierto de Atacama, en Chile.
Hay varios cientos de estrellas que orbitan cerca de Sagittarius A* y son sensibles a su gravedad. Los científicos han cartografiado las órbitas de unas 50. La nueva estrella está 10 veces más cerca que la anterior poseedora del récord, lo que significa que, además de la gravedad, también siente los efectos de la rotación del agujero negro.
Es «la punta del iceberg»
En el centro de casi todas las galaxias grandes hay agujeros negros supermasivos, de los que nada puede escapar —ni siquiera la luz—, por lo que es notoriamente difícil para los científicos averiguar qué ocurre en el interior de estos cuerpos.
Sin embargo, estudiar estrellas como la recién descubierta podría ayudar a los astrónomos a medir las propiedades misteriosas del agujero negro supermasivo, incluida la rapidez con la que gira. Los telescopios avanzados están ayudando a localizar estrellas más tenues que antes eludían la detección, por lo que podría haber otras aún más veloces esperando ser encontradas.
En ese sentido, «esto es solo la punta del iceberg», comentó el astrónomo Tuan Do, de la Universidad de California en Los Ángeles, quien no participó en el estudio. «A medida que observemos estrellas más tenues, debería haber muchas más como esta».

