El Paso.- Una mujer de 37 años fue arrestada y acusada de asesinato en El Paso, Texas, luego de que las autoridades la señalaran como responsable de apuñalar y estrangular a otra mujer tras una fiesta en el noreste de la ciudad. La detenida, identificada como Regan Shameika Anderson, permanece en la cárcel del condado sin derecho a fianza, según los registros penitenciarios.
La víctima, Daissy Guadalupe Moreno, fue vista por última vez con vida el 18 de julio durante una reunión en una vivienda ubicada en la cuadra 4000 de la avenida Lavell, cerca de la calle Dyer. De acuerdo con la declaración jurada, Moreno tuvo una discusión con la anfitriona del evento, quien supuestamente se identificó como informante policial y acusó a Anderson y a otros de actividades ilícitas.
Testigos relataron a los investigadores que, al concluir la fiesta, observaron cómo Moreno era arrastrada por el cabello hacia un automóvil negro, en el que también abordaron Anderson y otras dos personas. Fue la última vez que se le vio con vida. Al día siguiente, una fuente confidencial informó a un agente que trabajaba fuera de servicio en un Walmart de la calle Dyer que Anderson se le había acercado y confesado que apuñalaron a Moreno en el cuello mientras otro la sujetaba.
Según la misma fuente, Anderson explicó que el ataque ocurrió por las drogas y porque Moreno había tenido una relación íntima con su novio. Además, ofreció 250 dólares para deshacerse del cuerpo, petición que quedó registrada en la declaración jurada. El cadáver fue localizado el 23 de julio en un apartamento de la cuadra 3600 de la avenida Fred Wilson, durante una investigación de homicidio no relacionada.
El cuerpo de Moreno se encontraba en avanzado estado de descomposición, envuelto en una cortina de baño, con una bolsa en la cabeza y una botella de lejía, en medio de un charco de sangre. La autopsia confirmó que la causa de muerte fueron múltiples puñaladas y estrangulamiento. Los investigadores hallaron además un video de vigilancia que muestra el auto negro llegando al complejo de apartamentos con Moreno y Anderson, sin que se observe a la víctima salir del lugar.
Las pesquisas también revelaron mensajes de Facebook entre los implicados, incluido uno enviado a la organizadora de la fiesta que decía: «Se deshicieron del problema». Con base en estas evidencias, Anderson fue acusada formalmente de asesinato y permanece detenida sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial.

