Entre junio y septiembre se han contabilizado al menos 29 cuerpos de crías de esta especie; la principal hipótesis es que se trata de una bacteria en las aguas patagónicas que son cruciales para la reproducción de estos cetáceos
EFE, Reuters.- En los últimos meses en el sur de Argentina se ha registrado una mortandad de cientos de ballenas francas australes en las costas de la provincia de Chubut —designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999—, lo que ha suscitado una gran preocupación en la comunidad científica y de ambientalistas.
De acuerdo con los informes oficiales, hasta el 26 de septiembre de 2026 se han contabilizado al menos 29 crías muertas desde junio en la Península Valdés y en la zona de Puerto Madryn, una de las principales áreas de reproducción de la ballena franca austral (Eubalaena australis).
Las autoridades de Chubut y equipos científicos del Centro Nacional Patagónico, del Centro Científico Tecnológico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet-Cenpat), investigan las causas de esta mortalidad especialmente elevada de ballenatos.
Según informaron, entre las hipótesis analizadas se estudia un posible brote bacteriano que podría haber provocado erisipela en las crías, si bien aún se esperan los resultados definitivos de laboratorio, por lo que todavía no hay conclusiones definitivas sobre el origen de las muertes.
“Se trataría de una bacteria común en el mar que puede causar afección sistémica en ballenatos«, señalaron en un mensaje oficial difundido el viernes. Añaden que no se han identificándo evidencias que permita atribuir la mortalidad registrada a factores causados por la actividad humana.
En el primer censo de la temporada 2026, realizado en septiembre, se contabilizaron mil 375 ejemplares en las costas de Chubut, entre ellos 409 crías, según datos del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (Cesimar-Conicet).
Sin embargo, en 2025, el censo había alcanzado un récord de 2 mil 110 ejemplares, de los cuales unos 800 eran crías.
Los especialistas han señalado que la diferencia entre ambas temporadas debe analizarse con cautela y que los resultados de las investigaciones serán necesarios para determinar las causas de la mortalidad registrada este año.
La alarmante tasa de mortalidad en el área
Por otra parte, el fenómeno pone en evidencia el alto valor de las aguas patagónicas para la conservación de la especie, afirmó Greenpeace Argentina este domingo a la agencia EFE.
Matías Arrigazzi, integrante de Greenpeace Argentina y especialista en biodiversidad, señaló que «es fundamental recordar el valor de las aguas patagónicas para esta especie emblemática. Estos episodios nos confirman algo crucial. Este sector forma parte del corazón de su hábitat crítico«.
El biólogo explicó que las costas del sur argentino son áreas clave para el apareamiento, «para la cría, para la sociabilización de las madres con sus ballenatos«.
Arrigazzi, en tanto, afirmó que «proteger la calidad de su entorno marino es la mejor garantía para asegurar el futuro de la ballena franca austral».
La ballena franca austral llega cada año a las costas argentinas entre junio y noviembre para reproducirse y criar a sus ballenatos. Los ejemplares de la especie puede alcanzar unos 17 metros de longitud y pesar cerca de 40 toneladas en la edad adulta. En Argentina está protegida como Monumento Natural Nacional desde 1984.

