Con una de las flores más representativas de esta tradición mexicana, el cempasúchil anuncia la llegada del Día de Muertos, pues los viveros de la frontera se encuentran listos para recibir a las familias que buscan llevar a casa estas plantas.
En el vivero Coplant, la temporada representa también una oportunidad para mantener viva esta costumbre mexicana. Guadalupe Muñoz, encargada del establecimiento, compartió que este año prepararon alrededor de 10 mil plantas para la venta, con la intención de que los compradores encuentren flores en buenas condiciones durante los días previos al 1 y 2 de noviembre.
Para lograrlo, el vivero organizó su producción en tres etapas de floración, una estrategia que busca prolongar la disponibilidad de las plantas y evitar que se agoten antes de las fechas principales.
Muñoz explicó que en años anteriores algunos clientes acudían al establecimiento cuando ya no quedaban macetas, por lo que esta vez buscaron distribuir mejor la floración.
Pero, más allá de la venta, la encargada destacó la satisfacción de ver cómo el cempasúchil mantiene su lugar en las celebraciones de la frontera, pues recordó que cuando comenzaron a producir esta planta, hace ocho años, la cantidad que cultivaban era mucho menor, mientras que, actualmente, el interés de los compradores les permite preparar miles de ejemplares para el mercado local.
Por su parte, una mujer que se encontraba en el vivero compartió que estaba comprando plantas de cempasúchil para su hijo, ya que en su escuela comenzarían con los preparativos de una ofrenda.
Y aunque comentó que no suele celebrar el Día de Muertos en su hogar, dijo que se trata de una bonita tradición.
Consideró que ese tipo de actividades escolares contribuyen a acercar a niñas y niños a las costumbres mexicanas, al involucrarlos en la preparación de espacios para recordar a los seres queridos y conocer el significado de esta celebración.
