Autoridades atienden comunidades incomunicadas y han pedido la declaración de emergencia federal tras las lluvias que han afectado la región desde el miércoles.

AP.- Una franja del suroeste de Estados Unidos sufrió nuevas inundaciones el domingo, al tiempo que las cuadrillas en Nuevo México registraban vecindarios evacuados en busca de animales muertos, líneas eléctricas caídas y otros peligros que quedaron al descubierto una vez que las aguas volvieron a su nivel y al menos un tornado.
Ante la llegada de más lluvias y tormentas eléctricas, el Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso de inundaciones para gran parte de la región donde coinciden los límites de Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah.
La zona ha sido escenario de lluvias inusualmente intensas desde el miércoles, provocando crecidas en los ríos que inundaron viviendas y obligaron a las autoridades a realizar rescates acuáticos.
“Los suelos están muy saturados en este momento, así que no va a hacer falta mucha lluvia para que al menos los arroyos y corrientes pequeñas se desborden”, explicó Kris Sanders, meteorólogo de la oficina del servicio meteorológico en Grand Junction, Colorado.
Un tornado tocó tierra en Santa Fe, Nuevo México, a eso de las 7:00 de la tarde del sábado, y los meteorólogos intentaban confirmar si también hubo hechos similares en otras partes del estado, informó el meteorólogo Scott Overpeck, de la oficina del servicio meteorológico en Albuquerque. No tenía estimaciones de daños.
Michelle Vialpando observó un tornado desde su patio en el vecindario Aldea de Santa Fe, mirando hacia el norte en dirección a Los Álamos.
Acababa de llegar a casa del trabajo y salió para observar lo que describió como “locas” nubes de tormenta cuando vio el tornado.
“Me sorprendió mucho lo que estaba viendo y simplemente empecé a tomar fotos», escribió Vialpando el domingo en Facebook. «Literalmente estaba en shock. He vivido en Santa Fe toda mi vida y nunca había visto algo así”.
Siguen evacuaciones y cientos están sin electricidad en Farmington
En el área de Farmington, Nuevo México, las autoridades locales señalaron que los ríos crecidos estaban volviendo a la normalidad, pero muchas personas seguían evacuadas y cientos permanecían sin luz.
El condado de San Juan, Nuevo México, no tenía cifras oficiales sobre cuántas viviendas resultaron dañadas ni el número de evacuados, pero las autoridades no tenían conocimiento de algún deceso, señaló el portavoz Devin Neeley a The Associated Press.
“Es una zona de desastre bastante activa”, sostuvo.
Alrededor de 1.2 metros de agua inundaron la casa del jefe de policía del condado, Shane Ferrari. Indicó que la situación en la zona era estable el domingo, pero que él y otros residentes intentaban limpiar.
Aguas de la inundación podrían estar contaminadas, advierten
Autoridades del condado, uno de los más afectados, pidieron paciencia y cautela el domingo. El agua podría estar contaminada con químicos y aguas residuales sin tratar, y las líneas de gas y propano podrían estar rotas, entre otros peligros.
“La población está ansiosa por regresar”, reconoció el jefe de Bomberos y Rescate del condado San Juan, David Vega, en una conferencia de prensa. “Pero quiero que la población sepa que todavía hay peligro”.
El subjefe de policía del condado, Cory Tanner, subrayó que las autoridades van de casa en casa para detectar cualquier riesgo, un proceso que podría tomar varios días en completarse.
Zach y Abigail Flatt empezaron a preparar mochilas de emergencia luego de recibir órdenes de evacuación en sus teléfonos el jueves por la noche.
Su casa en Bloomfield, Nuevo México, está a orillas del río San Juan, y Zach condujo por la ribera observando cómo el agua subía a un ritmo alarmante.
“En 30 o 40 minutos había subido unos cuatro pies(1.2 metros)”, recordó Zach el domingo. “Después de ver ese gran salto, y lo cerca que estaba de desbordarse, dije: tenemos que salir”.
Para cuando la familia ya estaba en el auto, el agua estaba subiendo por encima de los neumáticos. Encontraron una habitación de hotel con sus dos hijos, de 2 y 4 años, y observaron por cámaras web cómo al menos 0.45 metros de agua inundaron su propiedad, arrastrando 22 de sus 24 gallinas.
“Vimos cómo las cosas simplemente flotaban y se iban, del porche al patio delantero”, lamentó Zach.
Autoridades evalúan daños en la Nación Navajo y en un condado de Colorado
En el área de Shiprock, dentro de la Nación Navajo en Nuevo México, instalaciones de aguas residuales y estanques de retención sufrieron daños debido a las inundaciones.
Esto provocó descargas de aguas negras en el río San Juan, indicó Wilfred Franklin Jr., gerente del distrito de Shiprock de la Autoridad de Servicios Públicos Tribales Navajo. Las autoridades desconocían el domingo cuánta agua residual llegó al río.
La delegación de Nuevo México en el Congreso pidió el domingo al presidente Donald Trump que declare una emergencia en el estado a fin de liberar fondos de asistencia federal.
En Colorado, equipos realizaban revisiones de bienestar y escaneos aéreos para comprender el alcance de la destrucción por las inundaciones en el condado de Archuleta.
Aún se desconoce cuántos daños se causaron, pero el jefe policial Mike Le Roux lo calificó de catastrófico. Hasta la noche del domingo, no había reportes de lesiones ni de pérdida humanas, dijo Vicki Shaffer, portavoz del equipo de manejo de incidentes de Colorado.
Se trata de las más recientes inundaciones luego de dos meses de intermitentes lluvias intensas en la región, causadas por humedad tropical procedente del Pacífico.
