El líder moral de la izquierda impulsó cambios tras su rompimiento con el PRI por la «caída del sistema», la fundación del PRD y al convertirse en el primer Jefe de Gobierno electo en las urnas.

Cuauhtémoc Cárdenas (1934-2026), considerado líder moral de la izquierda en México, condujo una trayectoria política que ayudó a trazar el camino hacia la alternancia en el poder y la construcción de la democracia en el país.
Ingeniero civil, egresado de la UNAM, militó en el PRI por más de 20 años. Fue senador en 1976 y gobernador de 1982 a 1986 en el estado de Michoacán
En los años 80, Cárdenas fundó una corriente democrática al interior del partido, que después rompió con el PRI. Fundó el Frente Democrático Nacional, un bloque con liderazgos de izquierda que compitió en las elecciones presidenciales de 1988.
Su ascendencia marcó su vida pública. Hijo del general Lázaro Cárdenas, presidente de México, cuyo referente en la historia fue la expropiación de la industria del petróleo en 1938 y fundar Pemex, empresa del Estado con facultades para la exploración, explotación y venta del petróleo en el país.
La historia de la alternancia política en México va de la mano con la trayectoria política de Cárdenas. Cuando rompió con el PRI en un acto simbólico acompañado de otros militantes logró sumar liderazgos como el de Heberto Castillo, del Partido Mexicano Socialista, quien declinó como candidato presidencial en su favor en 1988.
Las elecciones de ese año son recordadas por “la caída del sistema”, cuando Manuel Bartlett, recién integrante del gobierno de López Obrador, era secretario de Gobernación y estaba a cargo de la Comisión Federal Electoral, lo que hoy conocemos como el INE, pero bajo el mando del propio gobierno.
Los resultados del conteo de votos se dieron a conocer más de una semana después del día de la elección por una supuesta falla en el sistema y el gobierno dio el triunfo al candidato oficial, Carlos Salinas de Gortari, con más del 50% de los votos. A Cuauhtémoc Cárdenas, del Frente Democrático Nacional, se le reconoció oficialmente poco más del 30%. La elección fue considerada por opositores como un fraude electoral.
Después de la derrota, Cárdenas fundó el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en 1989, junto con Porfirio Muñoz Ledo, Herberto Castillo, Ifigenia Martínez y liderazgos campesinos, estudiantiles, sindicales y de otros sectores de la sociedad civil.
Compitió nuevamente por la presidencia en la siguiente elección, marcada por el asesinado de Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI, durante un acto de campaña en la ciudad fronteriza de Tijuana en marzo de 1994. Ernesto Zedillo asumió después la candidatura oficial y ganó la elección.
El autoritarismo, el abuso del poder, el control de los medios de comunicación y de los procesos electorales también eran parte del escenario político. Votaban los muertos, se podía votar más de una vez, había operaciones conocidas como “el ratón loco”, “embarazo” de urnas electorales, porque se metían más boletas que votantes en las casillas, acarreo de votantes y un sinfín de mecanismos ilegales para sumarle votos al partido en el poder.
Para las elecciones del 2000, la tercera y última vez que Cárdenas contendió por la presidencia en México, ya se había creado el Instituto Federal Electoral, un órgano autónomo del gobierno en el poder que implantó medidas para llevar a cabo elecciones confiables, como la credencial de elector con fotografía. Pero la alternancia en México no llegó con Cárdenas sino con el candidato del PAN Vicente Fox.
Los cambios que desató la figura de Cárdenas hicieron posible una reforma política. En la Ciudad de México fue el primer Jefe de Gobierno electo en las urnas en 1997, después de décadas de regencias subordinadas al presidente en turno.
Cárdenas fue un crítico del sistema político en México y, en los últimos años, del régimen de Andrés Manuel López Obrador.
Es padre de Cuauhtémoc, Camila y Lázaro Cárdenas Batel, exgobernador de Michoacán, y Jefe de la Oficina de la Presidencia de Claudia Sheinbaum.
