Entre figuras de San Judas Tadeo y veladoras, la fila para entrar a la parroquia comenzaba en el exterior. Un mariachi vestido de verde interpretó Las Mañanitas durante la celebración de ayer, en la que los devotos entrevistados compartieron sus peticiones de salud y trabajo y los motivos que los hicieron regresar a agradecer.

Víctor Cruz Cardona llevó su agradecimiento en dos ollas: encargó 50 litros de pozole para repartir como reliquia entre los visitantes, contó.
Comenzó a servir a las 10:00 de la mañana y, al momento de la entrevista, llevaba 110 platos de la primera olla; todavía tenía la segunda. Una mujer de Delicias preparó el alimento, explicó.
“Es una tradición por estar agradecidos con la vida y con nuestro San Juditas”, dijo Cruz Cardona.
Calculó que su familia lleva seis o siete años con esta práctica, que relacionó con la gratitud y la ayuda a otras personas. Sus peticiones han sido por salud y trabajo: “Me ha abierto muchos caminos”, expresó sobre los favores que atribuye al santo.
PublicidadAdrián Zúñiga llegó al templo de avenida Valle de Juárez, en Infonavit Frontera, desde Granjas Polo Gamboa, en el kilómetro 20.
Llevó una veladora para agradecer por su salud y la de su hija, relató. En su caso, dijo que había presentado episodios que describió como ataques epilépticos y que lleva años sin padecerlos; atribuyó esa mejoría a San Judas.
También ha recurrido al santo cuando se queda sin empleo, contó Zúñiga, quien relaciona con sus oraciones las oportunidades de trabajo que recibe después. Explicó que su devoción comenzó desde niño, por las creencias de su familia.
La visita de ayer fue, según dijo, una manera de volver para agradecer lo que antes había pedido.
El párroco Jorge Iglesias Esquivel explicó que esas peticiones y agradecimientos forman parte de la devoción a quien los católicos identifican como patrono de las causas difíciles y desesperadas.
“Todos nosotros en algún momento hemos pasado por situaciones límite, situaciones en las que humanamente no encontramos solución”, expresó al hablar de los motivos que llevan a los fieles al templo.
El sacerdote señaló que también reciben a padres con bebés internados en el Hospital Infantil y mencionó casos relacionados con operaciones de corazón.
Dijo que escucha testimonios de personas que atribuyen a la intercesión del santo una mejoría en su salud. Desde sus creencias, explicó el mensaje de esta celebración: “Lo que para ti es imposible, para Dios es posible”.
PublicidadPara los festejos que comenzaron el domingo y tuvieron ayer su jornada principal, Iglesias Esquivel estimaba recibir alrededor de 20 mil visitantes, entre ellos de 12 mil a 13 mil durante el martes y miércoles.
El 28 de octubre concentra la mayor afluencia, dijo, porque reúne a quienes asisten a misa, visitan la imagen o participan en la kermés.
Durante el recorrido se observaron niños caracterizados como San Judas, personas con ropa verde y blanca y visitantes con imágenes de distintos tamaños.
En los puestos había ramos de flores, rosarios, pulseras y tazas con la figura del santo; también se ofrecían tacos, aguas frescas, fruta, elotes y pan de nata, con mesas y juegos para niños.
Para facilitar la salida de los asistentes se habilitaron nuevas puertas y se modificó la distribución de los puestos de alimentos, informó el párroco.
En los tres años que lleva al frente de la parroquia, dijo, han añadido otra misa y colocan casi 200 sillas adicionales en cada celebración, cambios que señaló como indicadores de una mayor participación.
El templo tiene más de 40 años de funcionamiento como parroquia y su página pasó de 15 mil a 40 mil seguidores durante los últimos tres años, añadió Iglesias Esquivel.
Sobre la víspera de la fiesta, relató que hubo visitantes hasta la una y media de la madrugada de ayer. “La mayoría de ellos vienen por gratitud”, expresó.
