“No podemos acostumbrarnos a que la violencia nos arrebate a quienes dedican su vida a servir a los demás. Hoy escribo con el corazón profundamente entristecido, pero también con una enorme indignación.

El asesinato de Martha Rosario González Sánchez, nuestra querida Martita, no solo representa una pérdida irreparable para su familia; es una herida que lastima a toda una comunidad que tuvo el privilegio de conocerla, recibir su atención y ser testigo de su enorme calidad humana. Martita era mucho más que una profesional de la salud.
Era una mujer trabajadora, entregada a su vocación, de corazón generoso, siempre dispuesta a tender la mano a quien lo necesitara. Su sencillez, su entereza, su espíritu de servicio y su profundo amor por el prójimo dejaron huella en muchas vidas. Hoy nos arrebatan a una mujer buena, a una madre, a una amiga y a un ser humano extraordinario.
Resulta doloroso e indignante que una mujer dedicada a cuidar de los demás haya sido víctima de la violencia precisamente en el lugar donde ejercía su profesión. Martita fue atacada con arma de fuego durante un presunto asalto al interior de su consultorio dental, ubicado en la colonia Chaveña, y posteriormente perdió la vida en el Centro Médico de Especialidades.
¿Hasta cuándo vamos a seguir contando víctimas? ¿Hasta cuándo las familias juarenses tendrán que despedir a sus seres queridos por una violencia que parece no encontrar límites?
No podemos permitir que este crimen se convierta en una estadística más, en una carpeta de investigación olvidada o en una noticia que desaparezca con el paso de los días.Exigimos una investigación inmediata, exhaustiva y transparente; que se identifique y detenga al responsable, que se esclarezcan plenamente los hechos y que este asesinato no quede impune.
La justicia no le devolverá la vida a Martita, pero su ausencia no puede quedar marcada también por la indiferencia y la impunidad. Su familia merece conocer la verdad, recibir justicia y contar con todo el respaldo institucional.
A su hija, la Dra. Jessica Beas, y a toda su familia, les expreso mi solidaridad, mi cariño y mis más sinceras condolencias. No existen palabras capaces de aliviar una pérdida de esta magnitud, pero quiero que sepan que no están solos en esta exigencia de justicia.
Martita deja un vacío inmenso, pero también un legado de bondad, solidaridad y amor al prójimo que permanecerá vivo en quienes tuvimos la dicha de conocerla. Hoy lloramos su partida, honramos su memoria y levantamos la voz por ella.
¡JUSTICIA PARA MARTHA ROSARIO GONZÁLEZ SÁNCHEZ!
¡NI UNA VÍCTIMA MÁS! ¡NI UN CRIMEN MÁS EN LA IMPUNIDAD!”
