Las filas para cruzar a El Paso ocupan esta tarde los accesos a los puentes Santa Fe, Córdova-Américas y Zaragoza, tanto sobre las vialidades como en el paso peatonal del Centro, según un recorrido por esos puntos. Entre quienes esperan hay familias juarenses con niños disfrazados que van a pedir dulces a la vecina ciudad por Halloween, de acuerdo con los padres entrevistados.

En el puente Santa Fe, los vehículos llenan los tres carriles de la avenida Juárez y el interior del puente, mientras la fila de peatones llega hasta la estación de camiones, como se constató en el lugar. El reporte de esta tarde señala 82 minutos en estándar, con dos líneas abiertas, 80 en Ready Lane y 29 para el cruce a pie.
La fila del Córdova-Américas se extiende por Las Américas hasta la altura de Pueblito Mexicano y continúa por el malecón hasta la López, según lo observado. El trayecto sigue de nuevo por el malecón para incorporarse a Las Américas y también ocupa la lateral de la Vega del Río Bravo. Para ese cruce, el reporte indica 60 minutos en estándar, con tres líneas abiertas, 60 en Ready Lane y cinco para peatones.
En el acceso a Zaragoza, los tres carriles de la avenida Waterfill presentan filas que rebasan Ramón Rayón, de acuerdo con el recorrido. El reporte consultado marca 60 minutos en Ready Lane y 20 para peatones; en estándar aparece un registro de cero minutos, sin información sobre cuántas líneas están abiertas en esa modalidad. En Santa Teresa, el mismo registro indica 55 minutos en estándar, con una línea abierta, 50 en Ready Lane y cinco a pie.
Entre las familias formadas a pie en Santa Fe estaba la de Óscar Reyes, vecino de la colonia Revolución Mexicana, quien dijo que llevaba unos 40 minutos de espera y que tomó la fila después de la zona de los camiones. Contó que este es el segundo año que lleva a sus hijos a pedir dulces a El Paso y que planeaban visitar un sector que identificó como Las Tierras.
Reyes explicó que eligió cruzar por la inseguridad que percibe en algunas colonias de Juárez. “Yo soy de Juárez y quiero mucho Juárez”, expresó antes de señalar que encuentra una diferencia al salir con sus hijos en la vecina ciudad: “Mis hijos andan más libres”. Aclaró que eso no significa que deje de vigilarlos: “Igual los tengo que cuidar, porque son mis hijos”.
Otro padre de familia, quien se identificó con el apellido Casares y dijo vivir en Arroyo Colorado, contó que sus hijas comenzaron a arreglarse alrededor de una hora antes de salir. Explicó que acostumbran pedir dulces en las dos ciudades: “Un ratito allá y un ratito acá. Dividimos el tiempo”. Sobre la preferencia de sus hijas por El Paso, añadió: “Pues porque juntan más”.
Casares señaló que salieron temprano con la intención de volver a Juárez después de pedir dulces; en el acceso peatonal de Santa Fe, los disfraces ya formaban parte de la espera. Durante el recorrido se observaron niños vestidos de princesas, superhéroes, personajes de terror, dinosaurios, vaqueros y payasos junto a sus padres, antes de pasar a la vecina ciudad.
