La experiencia con este aparato, y la fallida misión para rescatarlo que se intentó entre julio y septiembre, hacen que la NASA empiece a considerar opciones sobre lo que hará con el Hubble

AP.- De manera poco notoria, este miércoles, el Observatorio Neil Gehrels Swift, uno de los principales telescopios espaciales de la NASA, se precipitó a la Tierra cerca de Indonesia.
La Fuerza Espacial de Estados Unidos confirmó el reingreso de Swift cerca de Indonesia tras seguir su órbita en descenso, la cual fue resultado de la intensa actividad solar de los últimos años.
El Swift, como se le conoce, despegó en 2004 en lo que iba a ser un estudio de dos años sobre estallidos de rayos gamma y estrellas en explosión. Observó miles de ellos a lo largo de una misión que duró 11 veces más de lo previsto.
Por otra parte, el final del aparato para detectar rayos gamma, y de su investigación de 22 años sobre las mayores explosiones del universo que generan ese tipo de radiación, ocurrió menos de tres meses después de que fracasara una misión para rescatarlo.
El rescate pendiente del Hubble
Para la misión de rescate de Swift, NASA contrató a una empresa privada que trataría de llevar el telescopio a una órbita más alta, pero la nave robótica de Katalyst Space tuvo problemas tras su lanzamiento en julio y terminó ella misma estrellándose en septiembre.
Ahora, la NASA está evaluando el interés en emprender una misión de rescate para otro observatorio cuya órbita también está siendo erosionada por tormentas solares: el Telescopio Espacial Hubble.
Lanzado en 1990, el Hubble probablemente termine estrellándose hacia mediados de la década de 2030, según análisis recientes.
Por esto, la agencia espacial estadounidense busca aportaciones de empresas privadas sobre cómo elevar la órbita del Hubble, modernizar sus sistemas o guiarlo hacia un reingreso controlado, o las tres cosas.
Cualquier misión de ese tipo tendría que realizarse para 2032.
A diferencia del trabajo apresurado con Swift, la agencia espacial tiene más tiempo para explorar opciones para salvar al Hubble, manifestó Nicky Fox, jefa de misiones científicas de la NASA.
«El Hubble todavía tiene mucha ciencia por realizar», expresó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en un comunicado, «y deberíamos estar analizando toda oportunidad razonable para que siga rindiendo durante el mayor tiempo posible».
