A un mes de que concluyó el decreto federal para regularizar vehículos de procedencia extranjera, miles de propietarios en Juárez siguen sin certeza legal sobre sus autos.
Entre ellos está Laura Ontiveros, quien desde agosto del año pasado inició su trámite y hasta hoy no sabe si su vehículo quedará oficialmente registrado.
“Uso mi carro para trabajar y vivo con el pendiente de que me paren los tránsitos”, contó.
A Laura le entregaron un engomado y documentos con sellos oficiales, pero sus datos no aparecen en el sistema.
Ella pagó cuatro mil pesos como enganche a un intermediario, quien es agente aduanal, –aunque le pidieron 10 mil en total– pese a que el costo oficial del programa era de 2 mil 500 pesos.
Su caso no es aislado. Durante la vigencia del programa, de acuerdo con cifras del Registro Público Vehicular (Repuve), se regularizaron cerca de 200 mil vehículos en esta frontera.Se estima que alrededor de tres mil unidades quedaron con trámites inconclusos.
Un agente aduanal entrevistado bajo condición del anonimato aseguró que entre los afectados hay personas que recibieron constancias sin aparecer en el sistema, otras que entregaron papelería sin obtener comprobante alguno y algunas más que llevan hasta dos años esperando el alta de sus unidades.
De estos últimos, se calcula que hay más de mil casos, comentó.
“Están esperando, se supone que sí los van a dar de alta; están dándose un ‘round’ los diputados, pero como van, van a terminar diciendo que sí”, mencionó.
Indicó que en Juárez el rezago se agravó porque durante meses se detuvo la entrega de documentos por revisiones y auditorías, lo que dejó numerosos trámites pausados.
“La ciudad fue una de las más afectadas por ese rezago”, dijo.
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), que en Chihuahua opera los módulos del Repuve, no respondió ayer a cuestionamientos sobre una posible solución para los casos rezagados.
Ante esta situación, el Gobierno municipal comenzó a otorgar permisos de circulación temporales por un mes a quienes puedan comprobar que iniciaron el trámite antes de que concluyera el decreto federal el 31 de diciembre, se informó la semana pasada.
El alcalde Cruz Pérez Cuéllar aclaró que el apoyo es únicamente para quienes ya estaban en proceso, no para nuevos ingresos de vehículos extranjeros.
Mientras tanto, Laura sigue esperando.
“Nadie nos dice nada. Con lo que me dieron no puedo sacar permiso, pero tampoco puedo dejar de usar el carro”, dice. Su preocupación no es sólo administrativa, pues el vehículo es su medio para trabajar y sostenerse

