A partir del jueves 5 de marzo entrará en vigor en Texas una nueva normativa que obligará a los residentes a demostrar su ciudadanía estadounidense o presencia legal en el país para realizar el registro inicial de vehículos ante el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV).
El anuncio fue detallado por el recaudador del Condado de El Paso, Rubén González, durante una conferencia de prensa en la Oficina de Impuestos de Ascárate.
“Este es un requisito estatal que todos los recaudadores de impuestos, especialmente a lo largo de la frontera y en los 254 condados de Texas, deben cumplir. Será un gran cambio”, dijo.
Agregó que la Junta Directiva del DMV de Texas aprobó recientemente nuevas reglas administrativas que deberán aplicarse en los 254 condados del estado.
Hasta ahora, los solicitantes sólo debían acreditar residencia en su condado para registrar un vehículo. Con la nueva disposición, deberán presentar documentación que verifique ciudadanía estadounidense o estatus migratorio legal, la cual será verificada electrónicamente con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) antes de emitir el registro correspondiente.
Para trámites iniciales de título y placas se exigirá una identificación REAL ID vigente o documentos oficiales como pasaporte estadounidense válido, certificado de nacimiento original o certificado de naturalización. En el caso de residentes permanentes o personas con estatus migratorio autorizado, se aceptarán tarjetas de residencia –conocidas como “green card” o formulario I-551–, visas de inmigrante con sello ADIT, documentos de autorización de empleo (EAD) y pasaportes extranjeros acompañados del formulario I-94 vigente, entre otros.
Golpe a la economía fronteriza
González advirtió que el cambio podría tener repercusiones directas en la economía regional. “El impacto de esto perjudicará a nuestros concesionarios locales. Si una persona que compra un vehículo no tiene una identificación válida, en teoría no podrá comprarlo porque el concesionario no puede registrarlo”, señaló.
Añadió que residentes de Ciudad Juárez que cruzan frecuentemente para realizar trámites o que poseen vehículos con placas texanas también podrían verse afectados si no cumplen con los nuevos lineamientos.
Luis Fierro, presidente de la Asociación Hispana de Concesionarios Independientes de Automóviles de El Paso, describió un clima de confusión e incertidumbre entre empleados y compradores. “Mi personal tiene miedo de cometer un error. En la comunidad todos están confundidos. Pensábamos que una identificación era suficiente, y ahora descubrimos que lo que antes era válido ya no lo es”, dijo.
Uno de los escenarios que más preocupa a los distribuidores es que los clientes opten por adquirir y registrar sus vehículos en el vecino estado de Nuevo México para eludir el nuevo proceso. “Los clientes temen la nueva implementación y creen que podrían trasladar sus negocios a Nuevo México, pagar impuestos allá y evitar Texas”, indicó Fierro.
Las autoridades del Condado reconocen que la preocupación va más allá de la pérdida de ventas para los concesionarios. “Va a ser una pérdida de ingresos si las personas deciden registrar sus vehículos fuera del estado, porque seguirán usando nuestras carreteras pero no podremos cobrar las tarifas correspondientes”, advirtió González.
Período de transición
Quienes únicamente necesiten renovar su registro no estarán sujetos de inmediato a la nueva exigencia y tendrán margen hasta el 1 de enero de 2027 para cumplir con la política. “Vamos a dar un año para que estas personas califiquen, pero sobre todo para que concesionarios y oficinas del Condado reciban capacitación sobre qué documentación es aceptable”, explicó González.
Las autoridades estatales advirtieron que ninguna licencia o tarjeta de identificación será emitida hasta que el DHS confirme el período de presencia legal del solicitante. En caso de que la verificación no pueda completarse de inmediato, se iniciará un proceso adicional que podría extender los tiempos de trámite.
Funcionarios anticipan que durante los primeros meses podría registrarse un incremento significativo de consultas y demoras mientras ciudadanos, concesionarios y oficinas gubernamentales se adaptan a los nuevos lineamientos. El Departamento de Seguridad Pública de Texas continuará ofreciendo servicios con cita previa en oficinas distribuidas en todo el estado.

